OMPRESS-PERÚ (22-09-21) El Vicariato Apostólico de Yurimaguas, en plena Amazonia peruana, ha publicado una serie en vídeo que recorre la historia del vicariato, con imágenes de lo que han sido estos 100 años de evangelización y vivencia de la fe. La serie, en el canal de Youtube del vicariato, se basa en gran parte en el libro sobre la historia del Vicariato de Yurimaguas, escrito por el actual vicario, el misionero pasionista Jesús María Aristín.

En su recorrido por las diferentes etapas y procesos que la Iglesia de Alto Amazonas ha atravesado en los últimos 100 años. Así a la publicación “Historia del Vicariato de Yurimaguas” de Mons. Aristín, se suma ahora un compendio de historias en forma audiovisual. “Conscientes de que algunos no tienen mucho tiempo de leer y con el firme propósito de llegar más allá de nuestras fronteras”, explica el mismo obispo, “hemos optado ahora por publicar 25 vídeos de unos 30 minutos que ya están disponibles a través del perfil de Youtube del Vicariato Apostólico de Yurimaguas”.

Este canal de YouTube, según ha explicado Mons. Aristín, pretende mirar más allá, buscando ser una nueva ventana del Vicariato hacia el mundo. Por ello, invita ahora a compartir todo el material audiovisual a fin de continuar alimentando, enriqueciendo y difundiendo el trabajo social, educativo y pastoral que misioneros, religiosos y laicos han llevado a cabo durante estos años desde sus diferentes lugares y ámbitos de misión.

“Esperamos que esto nos ayude a vivir con más intensidad nuestro centenario y encienda nuestra luz misionera. No se olviden que somos sal y luz y que desde el día de nuestro Bautismo, estamos llamados a ser misioneros y testigos de Cristo vivo y Resucitado. ¡Feliz Centenario del Vicariato!”, concluye Mons. Aristín.

Fue el 27 de febrero de 1921, cuando el Papa Benedicto XV creaba el entonces llamado Vicariato Apostólico de San Gabriel de la Dolorosa del Marañón. Desde entonces hasta el día de hoy se encomendó su cuidado pastoral y misionero a los pasionistas vascos, que han sabido ir haciendo Iglesia con la decisiva labor de catequistas, religiosas y laicos, siempre defendiendo a los más débiles, como se ha podido testimoniar durante esta pandemia.