OMPRESS-ROMA (6-10-21) Las Obras Misionales Pontificias presentan en su web internacional una meditación diaria, en torno a la realidad de la misión y a una de sus protagonistas, Pauline Jaricot, que ayude a vivir con intensidad este mes misionero de octubre y la Jornada Mundial de la Propagación de la Fe. Así en la web de las Obras Misionales Pontificias, en la sección de noticias y eventos se publica cada día una meditación sobre la misión de la Iglesia, siguiendo los acontecimientos más significativos de la vida de Pauline Jaricot, tocando temas como el Rosario Viviente y la creación de la Obra de la Propagación de la Fe, en vista de la beatificación de la Venerable Pauline Jaricot, prevista para el 22 de mayo de 2022.

Así se ha ido recorriendo, desde el pasado 1 de octubre, cómo Paulina ha sido “la primera cerilla en encender el fuego” de la cooperación misionera universal de toda la Iglesia para toda la Iglesia, que es la esencia de la Obra de la Propagación de la Fe, el Domund, y de las otras tres obras misionales (1 de octubre). Todo ello desde la realidad de ser una chica de Lyon – el Domund lo fundó con solo 23 años (2 de octubre). Una chica que previamente tuvo su propia conversión, de una “joven de sociedad”, que sigue las “exigencias de la moda”, a colocar a Dios en el centro de su vida (3 de octubre). La relación con su hermano sacerdote Phileas, que le abre los ojos a los misioneros de las Misiones Extranjeras de París. Ambos se vuelven “agentes” de las misiones, recibiendo noticias de todo el mundo que hacen discurrir por sus conocidos y por la sociedad de Lyon (4 de octubre). De las noticias Paulina pasará a la colaboración, cuando en la primavera de 1818, a la edad de 19 años, lanzó el centavo semanal, invitando a todas las clases sociales, incluso a los pobres, a reservar un centavo cada semana para la causa de la misión (5 de octubre). En la meditación de hoy se habla del primer envío de fondos para las misiones, que se entregó a los misioneros, que partían para la entonces Cochinchina, el 20 de octubre de 1820. Dos años después se creaba oficialmente la Obra de la Propagación de la Fe, el Domund.