OMPRESS-FRANCIA (1-10-21) “Thérèse, je chante pour toi!”, esta es la oración que rezaba antes de cada actuación la cantante de la “Vie en rose”, Edith Piaf. En el día de la fiesta de Santa Teresa del Niño Jesús, recordamos que esta joven, fallecida a los 24 años, es patrona de las misiones, doctora de la Iglesia e inspiración para muchos.

Teresa Martin nació en Alençon, en Normandía, en 1873. Era la menor de las cinco hijas de Luis Martin y María Celia Guérin que, curiosamente, son santos y el primer matrimonio en ser canonizado a la vez. Las cuatro hermanas de Teresa también se harían carmelitas. Ella entraría en el Carmelo de Lisieux en 1888, con sólo 15 años y tres meses. Teresa, enferma de tuberculosis, fallecería nueve años después, en 1897. Sus notas, escritas por orden de sus superioras, se publicaron bajo el título “Historia de un alma”. En esta “historia”, la joven Teresa narra las secuencias de su historia de amor con Jesús desde su infancia hasta su muerte. Con sencillez se presenta como uno de los pequeños del Evangelio que se deja guiar por Dios en las profundidades de su misterio. Una guía para todos, que la ha convertido en doctora de la Iglesia, porque la “ciencia de los santos”, de la que habla en la última página de la “Historia de un alma”, es la ciencia más alta. Existe una biblioteca online de todos sus escritos en los archivos del Carmelo de Lisieux.

El testimonio de su vida impactó profundamente a la Iglesia de su tiempo, hasta llevar al Papa Pío X a hablar de ella como la mayor santa de los tiempos modernos, y al Papa Pío XI, a declararla patrona de las misiones. Sobre todo en las diócesis de misión y los vicariatos apostólicos son innumerables las parroquias, las misiones, los centros asistenciales e incluso las congregaciones religiosas que llevan su nombre, como las Hermanitas de Santa Teresa del Niño Jesús, una congregación china, nacida en la diócesis de Anguo. En Tchad, Madagascar, Tailandia… parece que se cumple el deseo de Teresa expresado en sus escritos: “Quisiera ser misionera, no sólo durante algunos años, sino haberlo sido desde la creación del mundo y seguir siéndolo hasta la consumación de los siglos”.

Hoy en Lisieux, su ciudad natal para el cielo, se celebra el festival “Lisieux grands ouverts” en su honor. El acto central será un espectáculo teatral, en el que su director Marc Hollogne contará la historia de Teresa de Lisieux y Edith Piaf. “Porque, pocas personas lo saben”, explica Hollogne, “pero a los 6 años Édith Piaf recuperó la vista después de visitar la tumba de Teresa de Lisieux”. Edith, víctima de una queratitis aguda, se curó y, a partir de ese día, la que sería la cantante más famosa de Francia se acercó en secreto todos los años a Lisieux en la fiesta de la santa. Su oración antes de cada concierto: “Thérèse, je chante pour toi!”, “Teresa, canto para ti”.