MISIONEROS TERCER MILENIO

MISIONEROS TERCER MILENIO

Misioneros Tercer Milenio es una publicación editada por OMP en colaboración con 18 institutos misioneros. Nace en el año 2000, pero es heredera de la labor al servicio de la misión de la Iglesia y del espíritu universalista desarrollada por sus predecesoras: las revistas “Pueblos del Tercer Mundo” y “Catolicismo”.

Misioneros Tercer Milenio está destinada a los adultos, y permite estar informado sobre la actualidad misionera en todo el mundo. A través de sus páginas se puede conocer la realidad de los pueblos en los que realizan su labor nuestros misioneros, con acceso de primera mano a sus testimonios, vivencias, experiencias y opiniones.

La revista también refleja la situación de la Iglesia católica y de sus fieles en los países de misión, y las actividades de animación misionera que realizan en España las Direcciones Diocesanas de OMP y Delegaciones de Misiones.

EN ESTE NÚMERO…

 

Junto a los temas recogidos en su edición digital, la versión en papel de la revista Misioneros presenta una entrevista con monseñor Santiago Agrelo, obispo emérito de Tánger y al que se ha hecho entrega del Premio Mundo Negro a la Fraternidad 2021, en representación de la Delegación Diocesana de Migraciones de esa Iglesia local. Estamos ante un fraile franciscano que, en sintonía con el papa Francisco, y durante los 12 años que estuvo al frente de la diócesis africana, desarrolló una intensa actividad en favor de los inmigrantes. “Nos han acostumbrado –indica- a ver en el inmigrante una amenaza y un peligro, pero la fe nos hace descubrir en ellos a hijos de Dios y hermanos nuestros”. Por eso, añade que “no me dan miedo los inmigrantes. Me da miedo una sociedad que ha perdido el sentido de la solidaridad, la compasión y la ternura”.

De esta pérdida de valores, a que aflore un Qué hace un negro como tú en un sitio como este, que es el título del libro del protagonista de nuestra sección de “Cultura”, el periodista nacido en Huesca de padres gambianos Moha Gerehou, hay solo un paso. Un racismo que a él le arranca la estremecedora confesión de que “durante mucho tiempo me odié por ser negro”. “No tengo conciencia de cuándo fue el momento en el que me di cuenta de que era negro –indica-. Tampoco me parece muy importante en lo que a mí respecta”. “Lo relevante viene al descubrir –subraya con indignación- lo que implica ser negro”.

Una realidad tan amarga y vergonzante como la que se recoge en la fotografía de la sección “En el objetivo”, donde “la desesperación llora sin consuelo, abandonada en brazos de una madre con su niña, a la que un menguado paquete de galletas no logra apaciguar las lágrimas desbordadas ni el hambre diferida”. Sin duda necesitamos descubrir, como señala la misionera cruzada de la Iglesia Virgine Tchuindjang en la sección “Misión Viva”, que “escuchar a la gente es algo muy valioso” que la misión nos aporta.