REVISTA MISIONEROS

Misioneros Tercer Milenio es una publicación editada por OMP en colaboración con 18 institutos misioneros. Nace en el año 2000, pero es heredera de la labor al servicio de la misión de la Iglesia y del espíritu universalista desarrollada por sus predecesoras: las revistas “Pueblos del Tercer Mundo” y “Catolicismo”.

Misioneros Tercer Milenio está destinada a los adultos, y permite estar informado sobre la actualidad misionera en todo el mundo. A través de sus páginas se puede conocer la realidad de los pueblos en los que realizan su labor nuestros misioneros, con acceso de primera mano a sus testimonios, vivencias, experiencias y opiniones.

La revista también refleja la situación de la Iglesia católica y de sus fieles en los países de misión, y las actividades de animación misionera que realizan en España las Direcciones Diocesanas de OMP y Delegaciones de Misiones.

EN ESTE NÚMERO…

Además de incluir los temas recogidos en su edición digital, la versión en papel de Misioneros entrevista a Jesús Campos-Santiago, misionero zamorano del IEME, que desde hace siete meses se encuentra en la República Centroafricana; una nación olvidada por muchos y de extrema pobreza, donde trata de “ayudar siendo uno más” en los proyectos de la Iglesia. “Estamos compartiendo en silencio –señala- el día a día de la población”, en un país cuya “ingente riqueza es la causa de su escandalosa pobreza”. “La malnutrición y el hambre son reales. El acceso a la escuela para una mera alfabetización es escaso”, indica. Además, tantos recursos atraen el interés de multinacionales y países extranjeros, generándose “un ambiente de cierta violencia contenida, con la presencia de numerosos grupos paramilitares”.

Hans Joachim Lohre es uno de los protagonistas de nuestra sección “Misión viva”. Este misionero de África (padre blanco) de origen alemán aún recuerda, como si fuese hoy mismo, aquel domingo 20 de noviembre de 2022, cuando un coche se detuvo detrás del suyo, del cual salió un miliciano yihadista que le espetó que estaba secuestrado. Comenzaba así un cautiverio que ahora, tras su liberación, califica con humor de “año sabático” y que afrontó con la convicción de que, aunque le despojasen de todo, no podrían “quitarme mi fe”. Tras esta dura experiencia, se vuelca en hacer “lo que todos los sacerdotes deben hacer, ser testigos del amor de Dios entre la gente, y especialmente entre los más pequeños, los pobres, los enfermos, los emigrantes…”.

Elizabeth Abele es la otra protagonista de esta sección. Esta misionera cruzada de la Iglesia nos cuenta cómo surgió su vocación religiosa en su tierra, Camerún, y cómo se sintió atraída por la labor que la que es ahora su congregación realizaba con las mujeres de su país. “El objetivo –apunta- era ayudar a esas jóvenes que estaban en situación límite, viviendo en la calle, con problemas de alcohol y drogas…”. “Buscamos una vida mejor para ellas”, concluye.

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