OMPRESS-FIJI (19-01-22) Los misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y María, los conocidos Picpus, comparten la información del hermano Johnathan Hurrell, ss.cc., desde Fiji, pidiendo oraciones por Tonga, tras el tsunami, provocado por una erupción volcánica, que ha causado un desastre sin precedentes en este archipiélago del Pacífico. Por ahora se han confirmado tres fallecidos. Las islas más pequeñas han quedado prácticamente destruidas y, en la isla principal, donde vive la mayoría de la población también se han sufrido muchos daños.

El Papa Francisco en la audiencia general de hoy miércoles decía: “Mi pensamiento se dirige a las poblaciones de las Islas Tonga, afectadas en los últimos días por la erupción del volcán submarino que ha causado cuantiosos daños materiales. Estoy espiritualmente cerca de todas las personas probadas, rogando a Dios el alivio de su sufrimiento. Invito a todos a unirse a mí para orar por estos hermanos y hermanas”.

Los misioneros de los Sagrados Corazones llevan desde su fundación presentes en muchas de las numerosas islas del Pacífico. Solo hay que recordar al más famoso de los muchos misioneros de este instituto que han vivido y viven en esta zona, el Padre Damián de Molokai, el apóstol de los leprosos.

“Son tiempos muy difíciles, especialmente para Tonga. Vimos el tsunami llegar a Chile, Estados Unidos, Japón y otros países del Pacífico”, comenta el hermano Johnathan. “No tenemos noticias de Tonga porque el cable que conecta a Tonga con el resto del mundo está cortado en dos partes y están enviando un barco desde Papúa-Nueva Guinea para repararlo, pero tardará unas dos semanas en llegar a Tonga”.

Desde Fiji, el misionero también informó que un vuelo de reconocimiento procedente de Nueva Zelanda indica que “Tonga está cubierta de cenizas. La costa oeste, incluida la capital, está gravemente dañada. Hemos oído hablar de una muerte que involucró a un ciudadano británico que residía en Tonga, pero no sé cómo están las islas restantes. Algunas personas han escuchado informes de que estas islas están cubiertas de agua como resultado del tsunami. Solo esperamos que las personas hayan logrado llegar a un lugar seguro”.

El hermano Johnathan explicaba que “tenemos una misión SSCC en Tonga, donde solo permanece el P. Chris Kaitapu ss.cc. No hemos sabido nada de él ni hemos podido contactarlo. Nuestra casa está cerca de la capital, Nukuálofa y todavía no sé cómo están los feligreses a los que servimos”. Cuenta que hay cuatro religiosos en Fiji “que están ansiosos por saber de sus familias. Son los hermanos Saia, Semisi, Lomano y Soane. También tenemos en Fiji al padre Marisi Palepale que, junto a mí, tiene parientes en Tonga. También sabemos que las familias de los hermanos Saia y Lomano estaban en la línea del tsunami. Saia es del grupo Haapai donde los informes indican que hay cuatro islas habitadas que quedaron sumergidas. Solo podemos esperar y rezar en este momento”.

El religioso también informaba que gracias a las actualizaciones de los teléfonos satelitales, la gente de Tongatapu, la isla principal, está a salvo, pero la ceniza que ha cubierto toda Tonga está causando problemas en el suministro de agua. Como resultado, Nueva Zelanda está enviando barcos de la Armada con agua y alimentos. También se sabe que los aviones militares no pueden aterrizar en Tonga porque el aeropuerto está cubierto de cenizas. “Solo rezamos para que no haya más erupciones y que este volcán (Hunga Tonga-Hunga Haapai) se duerma”, dice. “Podíamos escuchar las explosiones en Fiji, que está a unos 700 km de distancia. Fue surrealista y al principio nos preguntamos si no sería un trueno especialmente fuerte, pero sonaba más como bombas o disparos de cañones”. El hermano pide, como el Papa Francisco, oración: “Solo podemos seguir orando. La gente de Tonga es gente de corazón fuerte y se preocupa mucho por los demás. Y por lo que sabemos, se ayudarán unos a otros. Depende de nosotros ayudar desde lejos y eso ya está sucediendo, gracias a Dios”.