OMPRESS-JAPÓN (13-05-21) “Seibo no Kishi”, “Caballero de la Madre de Dios”, la revista de los Franciscanos conventuales de Japón, que fundó San Maximiliano Kolbe, el mártir de Auschwitz, en 1930, ha llegado a su número mil, mil ediciones fomentando el amor a la Inmaculada. Los franciscanos conventuales, la Orden de San Maximiliano, han recordado este hecho en este último número de mayo de 2021 y, también, han recordado el celo misionero del padre Kolbe en el uso de los medios de comunicación, de hecho es el patrón de los radioaficionados.

Periodista y organizador extraordinario fundó en su Polonia natal la revista “El Caballero de la Inmaculada” en 1922, para difundir el amor por la Madre de Dios. En 1927 dio vida a la “Ciudad de la Inmaculada”, Niepokalanów, el convento, centro de espiritualidad, complejo editorial, taller multitarea… que se convertiría en una extraordinaria fuente de vocaciones. En 1930 partió como misionero a Japón con la intención de publicar una revista similar en japonés. Obtuvo el permiso de publicarla del obispo de Nagasaki, Mons. Januarius Kyunosuke Hayasaka, uno de los primeros obispos autóctonos del país, quien le pidió a cambio que enseñara Teología en el seminario. El primer número fue lanzado en 1930.

“Seibo no Kishi” significa “Caballero de la Madre de Dios”, un pequeño cambio de nombre para hacer más comprensible a los japoneses “El Caballero de la Inmaculada” original. El contenido del primer número, publicado apenas un mes después de la llegada de Kolbe a Nagasaki, fue, lógicamente, la Inmaculada Virgen María, y también la Medalla Milagrosa y Santa Teresa del Niño Jesús, que había sido declarada patrona de las Misiones tres años antes.

En este número 1.000, Fray Luca Shin-ichiroh Tanizaki, Ministro de la Provincia de la Inmaculada Concepción de la Beata Virgen María en Japón, ha presentado la historia de la revista. También se mencionan y conmemoran los números especiales que se han ido sucediendo a lo largo de los años. Entre ellos, el número 72 publicado en mayo de 1936, que saludaba a Kolbe en su partida definitiva de Japón; o el número 126, del mes de noviembre de 1940, último número antes del ataque de Japón a los Estados Unidos, que provocó la suspensión de las publicaciones decretada por el gobierno. En 1946, “Seibo no Kishi” volvería a publicarse. La celebración del número mil ha coincidido con la muerte, a los 93 años, de Fray Tommaso Kozaki Koichi Tagawa, redactor y escritor de la revista bajo el seudónimo “Tomei Ozaki”; uno de los supervivientes del bombardeo de Nagasaki que lo dejó huérfano. Franciscano conventual tras la guerra, ha dedicado muchos de sus escritos a San Maximiliano Kolbe. Visitó Polonia doce veces y dos veces se encontró con Franciszek Gajowniczek, el hombre por el que san Maximiliano dio su vida.