Hospitalaria del Sagrado Corazón de Jesús, la hermana Mercedes Menéndez, ejerce su labor en el centro de acogida para mujeres con enfermedad mental de Trivandrum, en Kerala, muchas de ellas recogidas de las calles. Un centro que es como un hogar para estas mujeres. Como cuentan las hermanas, cada mujer tiene su nombre, su lugar en la casa, su tarea básica en la vida diaria; comida y alojamiento dignos; han vuelto a recuperar su dignidad como personas. En ocasiones se ha logrado su rehabilitación y se intenta contactar con las familias.

La hermana Mercedes escribe desde Trivandrum, en estos momentos tan difíciles para el país donde desarrolla su misión: “La situación es muy delicada, a la pandemia se une la aparición del hongo negro y blanco y los tifones, que están provocando más muertes. A la crisis sanitaria se añade la crisis económica y la falta de trabajo que han agravado las condiciones de vida de los más pobres. 
En nuestra misión de Trivandrum acogemos a mujeres con enfermedad mental. Muchas de ellas viven en las calles porque son abandonadas por sus familias por falsas creencias o falta de recursos. Nosotras las acogemos, les damos comida y alojamiento… pero la misión es mucho más que eso, es un hogar para ellas. Son mujeres a las que nadie quiere, y aquí cada una de ellas tiene su nombre, su lugar en casa, su trabajo… aquí han vuelto a recuperar su dignidad como personas.
Durante este tiempo no ha muerto ninguna de las personas que acogemos y las misioneras estamos bien. Damos gracias a Dios y rezamos para que pronto se logre controlar esta pandemia aquí y en todo el mundo”.

La enfermedad mental, explican las hermanas hospitalarias, no en pocos casos es vista, desde el desconocimiento y otras creencias como posesión del mal espíritu, como una consecuencia de la vida anterior no digna, o algo relacionado con la magia negra. Por eso muchas de las personas con enfermedad mental son excluidas por sus propios familiares y enviadas lejos de sus ciudades. En la India el campo de la Psiquiatría no está muy desarrollado por lo que las necesidades en esta especialidad son cuantiosas. Sólo hay 43 hospitales en este inmenso país dedicados a la salud mental, tienen escasez de psiquiatras y enfermeras especializadas. Además la mayoría de la población con necesidades de atención mental no accede a los recursos, porque sus medios y situación no se lo permiten.