OMPRESS-INDIA (26-05-21) Hospitalaria del Sagrado Corazón de Jesús, la hermana Mª de las Mercedes Menéndez Puertas, ejerce su labor en el centro de acogida para mujeres con enfermedad mental de Trivandrum, en Kerala, muchas de ellas recogidas de las calles. Un centro que es como un hogar para estas mujeres. Como cuentan las hermanas, cada mujer tiene su nombre, su lugar en la casa, su tarea básica en la vida diaria; comida y alojamiento dignos; han vuelto a recuperar su dignidad como personas. En ocasiones se ha logrado su rehabilitación y se intenta contactar con las familias.

La hermana Mercedes escribe desde Trivandrum, en estos momentos tan difíciles para el país donde desarrolla su misión: “Muchas gracias por su cercanía. Sí, la situación en India es muy delicada, pero poco a poco está mejorando, aunque con la aparición del hongo negro y blanco la situación tiene otro frente al que prestar atención, ya que esto está produciendo más muertes y la gente está más preocupada. Por otro lado la situación de los migrantes ha vuelto a situaciones del inicio de la pandemia en el año 2020 por la falta de trabajo. Son situaciones que agravan a los pobres y a los más vulnerables. Nosotras acogemos a mujeres con enfermedad mental en situación de riesgo pues la mayoría viven en la calle y esto ha incrementado su vulnerabilidad. De momento estamos ‘bien’, no podemos quejarnos en todo este tiempo no ha muerto nadie de las personas que acogemos. Nosotras también deseamos que todo vaya mejor por ahí y que poco a poco se llegue a una normalidad. Siempre unidos en Jesús Resucitado”.

La enfermedad mental, explican las hermanas hospitalarias, no en pocos casos es vista, desde el desconocimiento y otras creencias como posesión del mal espíritu, como una consecuencia de la vida anterior no digna, o algo relacionado con la magia negra. Por eso muchas de las personas con enfermedad mental son excluidas por sus propios familiares y enviadas lejos de sus ciudades. En la India el campo de la Psiquiatría no está muy desarrollado por lo que las necesidades en esta especialidad son cuantiosas. Sólo hay 43 hospitales en este inmenso país dedicados a la salud mental, tienen escasez de psiquiatras y enfermeras especializadas. Además la mayoría de la población con necesidades de atención mental no accede a los recursos, porque sus medios y situación no se lo permiten.