OMPRESS-MADRID (21-02-22) El viernes 18, segundo día del encuentro de empleados y voluntarios de las delegaciones de misiones y de las Obras Misionales Pontificias, fue el dedicado a las delegaciones y a la información práctica y la coordinación de la labor que, día a día, se lleva a cabo en ellas.

La jornada comenzó con las aportaciones de los trabajos en grupos que se habían desarrollado en la tarde del jueves. Brevemente, cada representante de grupo hizo hincapié en una idea a aportar sobre la iniciativa presentada a discusión. Se pidió que todas las aportaciones se hicieran llegar a la dirección nacional porque servirán de orientación a la labor que se lleva a cabo en la dirección nacional de apoyo a las delegaciones de misiones.

Bajo el tema “¿Cómo hemos mejorado nuestra animación misionera con la pandemia?”, tuvo lugar una mesa redonda con la intervención de las delegaciones de misiones de Lugo, Málaga y Zaragoza. Conchi Ponce, de Málaga, apuntó que la experiencia había sido “una oportunidad e impulso para vivir de manera extraordinaria y lo ordinario de nuestra vida y nuestro trabajo de animación misionera”. Explicó desde el desafío, las actividades (semi presenciales, telemáticas…) y el futuro, como se había vivido esta experiencia. Pilar Blas, de la delegación de Zaragoza, expuso las muchas actividades y la creatividad que se había volcado durante este tiempo, con iniciativas de Fundraising (un cartucho de tinta – un donativo, entre otras) y los encuentros como misión y contemplación, siempre desde el compromiso de que la animación misionera nunca para. Terminó su intervención con una jota: “Con permiso del alcalde… vamos a evangelizar”. La delegación de misiones de Lugo estuvo representada por el mismo delegado de misiones, Jesús Manuel Santiago, que habló sobre cuánto les había unido a todas las delegaciones gallegas esta experiencia que, en principio, parecía que debía haber sido negativa, pero que no fue así ni en lo material, la generosidad con las misiones se mantuvo, ni en lo espiritual. Todos apostaron porque los encuentros entre delegaciones fueran, con todas las medidas necesarias, presenciales, algo que ayudó mucho a que la animación misionera siguiera siendo viva.

En el tiempo dedicado a la información práctica fueron muchos los temas tocados: la presentación del nuevo logo de las Obras Misionales Pontificias, el dossier sobre los centenarios; el agradecimiento por el fin del cierre contable y algunos datos económicos; la organización del futuro campamento de Infancia Misionera y la presentación de un material que ayude a los niños a orar; la importancia de la protección de datos, etc…

El presidente de la Comisión Episcopal de Misiones, Mons. Francisco Pérez, clausuraba el encuentro animando a seguir con el ambiente que se había vivido en esos dos días, un ambiente de amor a la misión y de unidad, que debe presidir también el día a día de quienes se dedican a acercar el mundo de las misiones y a recordar la responsabilidad misionera de todo cristiano.