OMPRESS-MADAGASCAR (26-11-21) Misionero en Maintirano, en la zona oeste de Madagascar, en la costa del Canal de Mozambique, este sacerdote diocesano de Valladolid llevaba años trabajando junto al obispo de esta diócesis malgache, el también vallisoletano Gustavo Bombín. Tenía 56 años.

Juan María Medina Gozalo nació en Valladolid el 21 de septiembre de 1965. Tras estudiar en el Seminario Diocesano de Valladolid, recibió la ordenación sacerdotal el 29 de septiembre de 1991. Desempeñó diversas tareas en parroquias y comunidades de la archidiócesis castellano-leonesa, antes de unirse al Instituto Español de Misiones Extranjeras, el IEME. Con esta institución partió como misionero a Togo, donde se incorporó al grupo de sacerdotes españoles que trabajaba en la diócesis de Dapaong, en la zona más al norte del país. Al regresar de Togo, entró en contacto con el misionero trinitario Gustavo Bombín, que había sido nombrado obispo de Tsiroanomandidy, en Madagascar. El nuevo obispo acogió al misionero. Cuando Mons. Gustavo Bombín fue nombrado obispo de la nueva diócesis de Maintirano, creada por el Papa Francisco en 2017, Juan María Medina le acompañó en su nueva tarea pastoral y misionera.

El sacerdote misionero comenzó a sentirse mal hace unos días. Al empeorar su estado fue trasladado en avión desde Maintirano a la capital de Madagascar, Antananarivo, con un paludismo grave que no ha podido superar. En la mañana de hoy Mons. Gustavo Bombín ha celebrado una misa de cuerpo presente. Tras la celebración, su cuerpo será incinerado y sus cenizas serán traídas a Valladolid, para ser entregadas a sus familiares.

El misionero recordaba hace unos años, con gratitud, que “lo que más llama la atención de la Iglesia malgache es la acogida. Saben hacerte sentir cercano a ellos”. Y junto a ellos ha fallecido Juan María.