OMPRESS-INDIA (6-07-21) “Con profunda pena les informamos de que el padre Stan Swamy, SJ, de 84 años, entró en su morada eterna el 5 de julio de 2021 a las 13.30 horas (hora de la India) en el hospital Holy Family de Bombay”, comunicaba su hermano en la Compañía de Jesús Xavier Jeyaraj, SJ. El padre Stan durante décadas había sido un defensor de los derechos de los adivasi, los miembros de las tribus indígenas de la India, y de otras comunidades desfavorecidas cuyos derechos fundamentales han sido negados y sistemáticamente pisoteados.

“Agradecemos sinceramente a Dios por la vida del P. Stan Swamy”, añadía el padre Jeyaraj, Secretario para la Justicia Social y la Ecología en la Curia de la Compañía de Jesús en Roma. “Confiamos en que ‘no será un espectador silencioso ni siquiera desde el cielo’. Seguirá estando con cada uno de nosotros para ayudarnos a ‘decir la verdad al poder’ y dedicar nuestra vida a los pobres y marginados”.

Acusado de tramar, entonces con 83 años, “una grave conspiración, junto con los miembros de la organización prohibida, para crear disturbios en todo el país y dominar al gobierno, políticamente y utilizando la fuerza bruta” fue encarcelado el 8 de octubre de 2020. Tras su detención, la Compañía de Jesús y diversos grupos de la sociedad civil hicieron campaña, se movilizaron y abogaron en toda la India y en todo el mundo por la liberación de Stan y de otras quince personas encarceladas desde 2018.

Como explicaban desde la misma Compañía de Jesús, “lo que está ocurriendo en el país, especialmente en los últimos años, no son incidentes aislados. Son indicativos de un malestar y una erosión de la democracia en la India, como señala el informe internacional sobre la democracia (Democracy under Siege, Freedom in the World 2021, Freedom House). Esta es la situación, no sólo de Stan Swamy, sino también de muchos otros defensores de los derechos humanos, estudiantes, mujeres, campesinos, intelectuales, movimientos de la sociedad civil y cualquiera que se haya atrevido a oponerse o a criticar las políticas del gobierno en los últimos años. Se les tilda de ‘terroristas, criminales y antinacionales’ y se les encarcela indefinidamente”. Todo ello en virtud de una norma jurídica aprobada y destinada a tirar por tierra las garantías jurídicas de cualquier estado de derecho, la Ley de Prevención de Actividades Ilegales.

El padre Stan, dos días antes de ser detenido, grabó un mensaje de vídeo en inglés en el que explicaba: “Lo que me está sucediendo no es algo único que me ocurra a mí solo. Es un proceso más amplio que está teniendo lugar en todo el país… Estoy contento de formar parte de este proceso, porque no soy un espectador silencioso, sino parte de un juego y estoy dispuesto a pagar el precio por ello, sea cual sea”.