OMPRESS-MADRID (12-04-21) El pasado 5 de abril fallecía Juan Manuel Pérez Charlín, de los Misioneros de África, Padres Blancos, tras toda una vida dedicada a la misión, con entrega y alegría. Como recuerda el Eclesiástico: “Quienes me den a conocer tendrán la vida eterna”. Nacido en Madrid en 1945, fue ordenado sacerdote en mayo de 1971. Su país de misión, en el que estuvo muchísimos años, fue Burkina Faso, al que llegó por primera vez en 1975.

A los años dedicados a la misión se une su visión clara de las situaciones sociales, civiles y políticas que dilucidaba, en innumerables artículos y aportaciones, en entrevistas, reportajes e intervenciones, en los que se destilaba su preocupación por los olvidados de la tierra y por quienes sufren las guerras, las violencias y las corrupciones de todo tipo, los más pobres, la gente sencilla.

Como decía el superior de la comunidad de Padres Blancos en Madrid: “Unidos a Juan Manuel, Charlín para los más cercanos, en la esperanza de la plenitud de vida y la resurrección final”.