OMPRESS-PAKISTÁN (12-05-21) Acaba de fallecer en el país asiático, el misionero irlandés Thomas Rafferty. El “misionero de las montañas” no ha podido superar el covid, después de pasar años buscando y sirviendo a los católicos dispersos en la frontera con Afganistán. El padre Thomas, de los misioneros de Mill Hill, fallecía a los 75 años en Nowshera, en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, en el norte de Pakistán, en la zona donde ejerció su ministerio desde 1987. Más de 20 sacerdotes concelebraron su funeral este lunes con el arzobispo Joseph Arshad de Islamabad-Rawalpindi en la Catedral de San José en Rawalpindi, según informa UCA News.

Fue en 1987, cuando comenzó su misión en las estribaciones del Himalaya, especialmente a través del valle Swat y las montañas de Karakórum. Las áreas tribales del norte están habitadas predominantemente por pastunes que se identifican con los miembros de la misma tribu que viven al otro lado de la frontera en Afganistán. “Sintió que nadie quería visitar a los cristianos en las áreas remotas del norte”, explicaba el padre Nasir William, de la diócesis de Islamabad-Rawalpindi. “En lugar de responsabilidades parroquiales, dedicó su vida a buscar a estos cristianos abandonados. Solía viajar por carretera hasta 30 horas. Inspiró un gran celo misionero en la Iglesia local. En 1988, fundó las hermanas Misioneras de Santo Tomás Apóstol para servir a estos fieles aislados”. El padre Rafferty, llamado cariñosamente “father Tom”, continuó su misión a pesar de la insurgencia de los talibanes, que emprendieron una sangrienta campaña para imponer la ley islámica y derrocar al gobierno democráticamente elegido de Pakistán. El gobierno finalmente recuperó el control del área tras una ofensiva militar lanzada en 2009.

El “father Tom” fue ordenado sacerdote en la iglesia de San Patricio, Donaghmore, condado de Meath, en Irlanda, el 27 de junio de 1970. Ya en noviembre de ese año estaba en la India, en la ciudad de Gujarat. En 1973, construyó casas para 118 familias de Josephabad tras las devastadoras inundaciones de aquel año e introdujo el primer tractor en el pueblo. En 1975, facilitó el suministro eléctrico en Josephabad y construyó varias pequeñas capillas en el territorio de la parroquia de esta aldea. Ayudaría luego a los refugiados afganos tras la invasión soviética de 1979.

El padre Rafferty es uno más de los muchos misioneros de su congregación, los Misioneros de Mill Hill, que han dedicado sus vidas a la misión en esta zona de Pakistán. La diócesis de Islamabad-Rawalpindi, fundada en 1887 como prefectura apostólica, fue fundada por ellos, y de Mill Hill fueron sus obispos hasta 1973, cuando por fin se hizo cargo de la misma un obispo local. Hoy, tras el fallecimiento del padre Rafferty, sólo quedan cuatro misioneros de Mill Hill en Pakistán, y lo que tantos de ellos sembraron con sus vidas.