OMPRESS-CUBA (24-02-22) Para recordar a quien fuera su arzobispo de 1850-1859, la archidiócesis de Santiago de Cuba ha celebra el Año San Antonio María Claret, que ahora concluye y que ha seguido los pasos del santo fundador de la familia claretiana en su labor pastoral en tierras cubanas. Fue en la catedral donde tuvo lugar la solemne Misa de Clausura de este año, presidida por Mons. Dionisio García Ibáñez, Arzobispo de Santiago de Cuba, y concelebrada por numerosos sacerdotes y por el Arzobispo de Camagüey, Mons. Wilfredo Pino, el obispo de Bayamo-Manzanillo; Mons. Álvaro Beyra, y el obispo de Holguín, Mons. Emilio Aranguren y su obispo auxiliar Mons. Marcos Pirán. Estas diócesis, junto a la de Guantánamo-Baracoa, en tiempos de Claret formaban parte de la inmensa Archidiócesis de Santiago de Cuba.

Tras la Eucaristía se pudo venerar la reliquia de San Antonio María Claret y pedir su protección. Y, como acto final del Año San Antonio María Claret, allí mismo, en la Catedral, se visionó por primera vez un videoclip evocando a Claret en su llegada a Santiago de Cuba, con una canción interpretada de manera entusiasta por los jóvenes de las parroquias de Santísima Trinidad, Santa Lucía, de la Familia Laical Claretiana de Santiago de Cuba y el grupo de jóvenes de Songo La Maya.

En este año dedicado a la figura del santo misionero, se ha destacado su profunda espiritualidad y su ardor misionero para afrontar con valentía y compromiso la tarea pastoral en su extensa diócesis, además de haber podido agradecer a Dios la presencia de Claret con su impronta misionera y comprometida ante las graves situaciones que le tocó vivir.