OMPRESS-BOLIVIA (6-07-21) Hoy la Iglesia boliviana celebra la fiesta de Santa Nazaria Ignacia, “misionera en Bolivia y para Bolivia”, día en que se recordará a Mons. Eugenio Scarpellini, obispo de El Alto y durante casi 30 años misionero Fidei Donum. Santa Nazaria Ignacia March Mesa (1889-1943) fue la misionera de las calles de los más pobres y de las periferias.

Esta excepcional mujer fundó el 16 de junio 1925 las Misioneras Cruzadas de la Iglesia con apenas 40 centavos, dedicándose a los más necesitados con sus misioneras. Los muchos pobres, las injusticias sociales, la ignorancia y el analfabetismo le dolieron en el alma. Una de las anécdotas más conocidas de su vida fue cuando llegó a una tienda pidiendo dinero para los pobres. El dueño le escupió en la mano y ella respondió con calma: “Esto es para mí, ahora, ¿me puede dar algo para mis pobres?”, Tocado en su corazón por la humildad y serenidad de Nazaria Ignacia, le limpia la mano de la saliva y en su lugar le puso una suma considerable de dinero. En Oruro, donde pidió ser enterrada, aunque falleció en Buenos Aires, desde el pasado viernes se han celebrado diversos actos en honor de la santa que culminarán con la Eucaristía de hoy en la cripta de la casa matriz de las Misioneras Cruzadas de la Iglesia.

Mons. Eugenio Scarpellini falleció hace un año de covid, tras toda una vida de entrega a los demás, y de compromiso por la verdad y el Evangelio. Sacerdote misionero italiano Fidei Donum, llegó a Bolivia en 1988. En 2004 fue nombrado director nacional de las Obras Misionales Pontificias en Bolivia, impulsando la preparación y vivencia del V Congreso Americano Misionero que se celebró en Bolivia. Él fue precisamente el gran impulsor del proceso de canonización de Santa Nazaria, como la primera santa boliviana, “misionera en esta tierra y para esta tierra”.