OMPRESS-REPÚBLICA CENTROAFRICANA (28-02-22) Fue el 16 de diciembre de 1971, cuando los padres carmelitas italianos Nicolò Ellena, Marco Conte, Agostino Mazzocchi y Carlo Cencio llegaron a la parroquia de San Miguel, en Bozoum, la capital de una de las 14 prefecturas de la República Centroafricana. Llegaron para ayudar a los frailes capuchinos en aquella localidad y, posteriormente, tomar las riendas de la parroquia. Entre aquellos capuchinos se encontraba el P. Armando Gianni, que más tarde sería Obispo de Bouar. Así comenzó la misión de los Carmelitas Descalzos de la provincia de Génova en Centroáfrica. En 1973, el P. Carlo fundó la parroquia del Niño Jesús en Baoro. Más tarde, en 1982, la misión fue declarada por el consejo provincial de Génova Delegación de los Carmelitas Descalzos en Centroáfrica.

En diciembre de 2021, por tanto, se celebraban los 50 años del nacimiento del Carmelo en este país. Un aniversario que ofrece la oportunidad de agradecer a todos aquellos que, de algún modo, han permitido al Carmelo enraizarse en la tierra centroafricana, con la esperanza de cumplir otros cincuenta años, que celebrarán ya muchos carmelitas allí nacidos.

Por otro lado, en la capital del país, Bangui, el verano del año pasado se colocaba la primera piedra del nuevo convento del Carmelo. En el 2006 se había construido un convento para los frailes, que se fue convirtiendo en un punto de referencia para muchas personas, hasta dar el nombre – Carmel – al barrio que se ha formado alrededor. A lo largo de los años han aumentado las solicitudes de acogida y cada vez más personas participan en la celebración de la misa dominical. En 2013, la comunidad acogió a los estudiantes. Luego, en 2020, se inauguró una escuela agrícola en el espacio del convento. El nuevo complejo se compone de tres zonas: un convento de veinte habitaciones para la comunidad, con todo lo necesario para la vida conventual y el apostolado; una hospedería de quince habitaciones con un refectorio y una sala para encuentros; una gran iglesia.