OMPRESS-CAMERÚN (23-02-22) El pasado viernes 18 de febrero el Seminario Mayor de San Agustín de Maroua, Camerún, celebraba 40 años desde que abriera sus puertas. Cada católico que ha colaborado con la campaña de Vocaciones Nativas se podía felicitar porque su generosidad ha hecho que esta cuna de vocaciones fuera una realidad.

La celebración de esta efeméride reunió a la Iglesia de la diócesis de Maroua y de diócesis vecinas en la Parroquia de San Juan en Djarengol-Maroua, de manera que todos los fieles tuvieron la oportunidad de sumarse a este recuerdo de los más de 350 sacerdotes, y varios obispos, que se han formado en este seminario en los últimos 40 años. El seminario se erigió en 1981 como una apuesta de los obispos de esta zona de Camerún en aquella época: Mons. Christian Tumi, arzobispo de Garoua, Mons. Jacques de Bernon, obispo de Maroua-Mokolo, y Mons. Louis Charpenet, obispo de Yagoua.

Cerca de 200 sacerdotes, 130 seminaristas internos y externos, antiguos alumnos de seminario así como los amigos del seminario, además de las autoridades de la ciudad de Maroua, asistieron a esta fiesta de acción de gracias, como la llamó el obispo anfitrión, Mons. Bruno Ateba, obispo de Maroua.

Esta celebración fue también una oportunidad para recordar los fundamentos, como quiso hacer en su homilía el arzobispo de Garoua, Mons. Faustin Ambassa Ndjodo. El Seminario Mayor no solo está destinado a formar sacerdotes, sino también a fortalecer la fe de los bautizados. No se puede ser un buen sacerdote si no se es un buen bautizado. Varias personalidades se sucedieron en el ambón para expresar su alegría, su acción de gracias, su voluntad de comprometerse con la formación de los sacerdotes y su reconocimiento a los antiguos rectores, formadores, antiguos y presentes, e incluso a los trabajadores de esta casa.

A través de la campaña de Vocaciones Nativas, la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol y quienes colaboran con ella año tras años con sus respaldo a las vocaciones en países de misión, no han dejado ni un solo año de apoyar a este Seminario de San Agustín de Maroua. En este curso se han enviado 40.480 dólares destinados única y exclusivamente a los gastos más básicos. Una suma parecida se ha enviado cada uno de estos 40 años, en el convencimiento de que cada uno de los sacerdotes que se han formado en este seminario, era un sacerdote para el mundo, un nuevo misionero.