OMPRESS-TAILANDIA (14-04-21) Cada año Catholic Mission Australia, las Obras Misionales Pontificias en este país, lanzan los “Mission Appeals” – los llamamientos de la misión. Es el último tiene como protagonista a Churai, una madre abandonada en Tailandia, y la labor que llevan a cabo las Hermanas del Buen Pastor.

Abandonada por su pareja cuando se enteró de que estaba embarazada, Churai no estaba segura de cómo cuidaría a su bebé, ya que tenía poco dinero y no tenía a dónde acudir, hasta que un amigo la puso en contacto con las Hermanas del Buen Pastor. Ahora con siete meses de embarazo, Churai vive en el Hogar para madres y niños dirigido por la hermana Chalaad, y recibe alimento, atención médica y capacitación para afrontar su futuro. El Hogar tiene como propósito que “ninguna madre se sienta abandonada”, ayudar a madres como Churai, para que ellas y sus bebés tengan un futuro.

En el vídeo, que acompaña este “Mission Appeal”, se muestra la labor del Hogar y se hace un llamamiento a seguir apoyándolo. Desde que se fundara en 1972, la Obra Pontificia de Infancia Misionera no ha dejado de estar al lado de este Hogar. Los donativos de niños y adultos que se han hecho llegar año tras año son un respaldo a la dedicación cariñosa y diaria que las hermanas dedican a las madres y a los niños, que este año son nada menos que 112. Buscan que la vida, un don de Dios, triunfe, a pesar del abandono y la pobreza.

El Hogar está en el corazón de Bangkok y ofrece a las madres y a sus bebés un ambiente seguro. Madres como Churai son acogidas con amor y apoyo no solo de las Hermanas, sino también de la comunidad de madres que ya viven en el hogar. El Hogar les da a estas madres un sentido de pertenencia, apoyo práctico a través de capacitación, atención médica prenatal y posnatal.

“Este lugar ha ayudado y dado a las mujeres necesitadas la oportunidad de crecer”, dice la misma Churai en el vídeo, “mujeres que sienten el desánimo, que no saben qué hacer y que no tienen adónde ir. Este lugar nos ha brindado una oportunidad, consuelo y felicidad”.