OMPRESS-TARRAGONA (21-05-21) La comunidad católica guineana en Tarragona, a través de la Delegación Diocesana de Misiones de la diócesis, se ha mostrado cercana a la tragedia que se vivió en marzo con una explosión en la capital de Guinea Ecuatorial, Bata, con su oración y su solidaridad.

Los compatriotas de Guinea Ecuatorial de los barrios de Tarragona, conjuntamente con el P. Francesc Xammar y el P. Clemente Lucena, no han podido mantenerse ajenos a la tragedia que el pasado 7 de marzo sufrieron los habitantes de Bata tras la explosión de un arsenal militar en Guinea Ecuatorial que provocó 98 muertos y 615 heridos. Es por ello que, primero, mediante la oración, organizando una eucaristía en la Catedral de Tarragona, que celebró el mismo arzobispo de Tarragona, Mons. Joan Planellas, y, segundo, mediante la colaboración económica, han recaudado con esfuerzo una pequeña ayuda. Quieren colaborar con sus hermanos que se han visto afectados por la explosión.

La comunidad guineana ha pedido que sea la Delegación Diocesana de Misiones de Tarragona la que haga llegar esta ayuda a su país. Para ello ha contactado con la misionera Susana Paños Vilches, perteneciente a la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana. La hermana Susana es la directora y responsable del Centro de Salud en la propia localidad de Bata. La misionera ha hecho llegar un mensaje de agradecimiento por la ayuda:

“Antes que nada, manifestarle mi alegría al recibir un mensaje de la diócesis de Tarragona, ya que mis primeros pasos en la vida religiosa como postulante fueron en Vilaseca (Tarragona) y segundo agradecerles infinitamente todo el bien que hacen. Gracias también por pensar en nosotras y valorar nuestro trabajo, transmítaselo de la misma manera a los sacerdotes y a los compatriotas de Guinea Ecuatorial en Tarragona.

Realmente lo vivido el siete de marzo es escalofriante e inolvidable, pero Dios siempre se hace presente en todo momento. Ya lo estábamos pasando mal por la situación de la pandemia (como el mundo entero) desempleo, muertes, aumento de pobreza y más en una sociedad en la que ya de por sí hay una gran deficiencia en medios sanitarios. Y es en estos momentos de tanto desconcierto en el que Dios vuelve a sorprendernos con tanta generosidad y solidaridad. ¡Gracias!”.