Misioneros asesinados en el 2025, testigos de esperanza
- On 9 de enero de 2026
OMPRESS-ROMA (9-01-26) Según la información que recoge la Agencia Fides han sido 17 los misioneros asesinados en este pasado año 2025. Su esperanza fue “una esperanza llena de inmortalidad, porque su testimonio permanece como profecía de la victoria del bien sobre el mal”, en palabras del Papa León XIV. Estas palabras del Papa, tomadas de su homilía en la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, con motivo de la conmemoración de los mártires y testigos de la fe del siglo XXI, introducen el habitual informe que desde los años ochenta elabora la agencia de las Obras Misionales Pontificias.
Según la información recopilada por Fides, en el año 2025 han sido asesinados en todo el mundo 17 misioneros y misioneras: sacerdotes, religiosas, seminaristas y laicos. El desglose por continentes muestra que el mayor número de agentes pastorales asesinados en 2025 se ha registrado en África, donde han sido asesinados 10 misioneros (6 sacerdotes, 2 seminaristas y 2 catequistas). En el continente americano han sido asesinados 4 misioneros (2 sacerdotes y 2 religiosas), en Asia 2 (1 sacerdote y 1 laico). Por último, en Europa ha sido asesinado un sacerdote.
De los diez fallecidos en África, dos fueron asesinados en Burkina Faso, los catequistas Mathias Zongo y Christian Tientga, que fueron atacados por un grupo de hombres armados cuando se encontraban cerca de la ciudad de Bondokuy. Cinco lo fueron en Nigeria, país que desgraciadamente y año tras año siempre está presente en las lista de misioneros asesinados. Se trata de dos párrocos, Sylvester Okechukwu y Godfrey Chukwuma Oparaekwe, y de dos seminaristas, Andrew Peter y Emmanuel Alabi. En Kenia, fue asesinado tras celebrar misa el padre Alloyce Cheruiyot Bett. En Sierra Leona lo fue el padre Augustine Dauda. En Sudán, el padre Luka Jomo.
De los cuatro misioneros asesinados en América, dos, las religiosas de las Hermanitas de Santa Teresa del Niño Jesús, Evanette Onezaire y Jeanne Voltaire, lo fueron en Haití, compartiendo la triste suerte de la población de este país. En México fue asesinado el sacerdote Bertoldo Pantaleón Estrada y, en Estados Unidos, el padre Arul Carasala. Los dos asesinados en Asia fueron el padre Donald Martin, en Myanmar, y el laico Mark Christian Malaca, en Filipinas.
Según los datos de que dispone la Agencia Fides, 115 misioneros perdieron la vida de forma violenta en el decenio 1980-1989. Sin embargo, esta cifra está indudablemente subestimada, ya que solo recoge los casos comprobados de los que se ha tenido noticia. El número de los misioneros asesinados en los años 1990-2000 es de 604. La cifra es significativamente superior a la de la década anterior debido a varios factores, entre ellos el genocidio de Ruanda, que se cobró al menos 248 víctimas entre el personal eclesiástico. En los años 2001-2025, el número total de agentes pastorales asesinados asciende a 626. La muerte violenta de estas personas nos ofrece imágenes de la vida cotidiana, en contextos a menudo marcados por la violencia, la miseria y la falta de justicia. Son testigos y misioneros que ofrecieron su vida a Cristo, haciendo de la predicación de la Buena Nueva la razón de su existencia y su muerte no fue sino la coronación de este ofrecimiento.

