La primera iglesia construida en Madagascar, monumento nacional
- On 20 de enero de 2026
OMPRESS-MADAGASCAR (20-01-26) El gobierno de Madagascar ha iniciado oficialmente el proceso de inscripción de la Iglesia de Santa María, la primera Iglesia católica del país en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Antes de finales de enero se enviará el expediente final a la organización internacional.
La Iglesia de Santa María se encuentra en Ambodifotatra, en una isla al noreste de la costa malgache, Sainte-Marie, separada por un canal de unos 30 kilómetros de Madagascar. Fue construida en 1857 y, además de ser un importante monumento histórico, ha sido testigo de la llegada del catolicismo y del desarrollo local. Se encuentra en la colina que domina una bahía y mide 35 metros de largo, 10 metros de ancho y 12 metros de alto. Su altar fue donado por la emperatriz de Francia, la española Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III. Antes de la llegada de la colonización francesa, durante más de dos siglos, la isla de Santa María, fue refugio de bandidos. Se dice que en el siglo XVIII residieron allí más de mil piratas. Los restos de sus barcos yacen frente a la costa de Ambodifotatra, la capital de Sainte-Marie.
La construcción de esta iglesia fue la culminación de diez años de misiones de evangelización (1837 a 1847) del misionero Pierre Dalmond, principalmente en Santa María, así como en las islas Comores y en las islas Comores, y en la isla de Mayotte. El padre Dalmond impulsó el desarrollo socioeconómico al introducir la alfabetización, enseñando a la población local a leer y escribir. También está muy ligada a la figura de San Juan Jacobo Berthieu, misionero jesuita y primer mártir de Madagascar.
La petición de inscripción de la iglesia es la culminación de un proceso que comenzó en 2023 y en el que han participado historiadores, arquitectos, especialistas en patrimonio, expertos en medio ambiente y técnicos. La Iglesia de Santa María fue elegida por su valor histórico, cultural y arquitectónico. Su restauración comenzó en febrero de 2021 y los informes y visitas al lugar han confirmado la perfecta conservación de los elementos patrimoniales, tanto materiales como inmateriales. Este lugar ha acogido a numerosas generaciones y ocupa un lugar central en la historia religiosa de Madagascar.
Históricamente, el edificio de esta iglesia histórica ha sido testigo de cómo comenzaba la misión en Madagascar durante un período marcado por una intensa persecución del cristianismo, especialmente bajo el reinado de Ranavalona I.

