La influencia de un misionero “fracasado” en la Iglesia actual
- On 15 de enero de 2026
OMPRESS-ROMA (15-01-26) Mañana se ce celebra la memoria litúrgica y el aniversario del nacimiento del beato Paolo Manna, misionero en Birmania y fundador de la Pontificia Unión Misional. Con este motivo el Colegio Urbano de Roma acogerá una velada de reflexión con el tema “Unión Misional, el Vaticano II y el pontificado del papa León XIV”.
Se trata de un evento que se podrá seguir vía zoom, por lo que se ha invitado a las direcciones nacionales y diocesanas de las Obras Misionales Pontificias de todo el mundo a sumarse a esta oportunidad de conocer a quien impulsó de manera decisiva la universalidad del mandato misionero. “Toda la Iglesia para el mundo entero” decía el padre Manna significa que el llevar el Anuncio de Jesús hasta los confines de la Tierra implica a todo bautizado. Fue hace 110 años, en 1916, cuando se creó la Unión Misional por iniciativa de este misionero. Los Papas del siglo XX –muchos de ellos se sumaron como sacerdotes a esta Unión Misional– la acogieron como suya otorgándole el título de pontificia y la sumaron a las otras tres obras de apoyo a la misión para formar las Obras Misionales Pontificias.
En la velada misionera de mañana en el Pontificio Colegio Urbano se quiere reflexionar sobre el influjo que tuvo en el Concilio Vaticano II la visión del beato Paolo Manna y de todos aquellos sacerdotes que se sumaron a su Unión Misional. El encuentro estará moderado por el padre Dinh Anh Nhue Nguyen, OFMConv, secretario general de la Pontificia Unión Misional. Intervendrá el padre Vito del Prete, antiguo secretario general de esta Unión entre 2005 y 2015, con su ponencia “Los pensamientos del Padre Manna en los documentos del Vaticano II”, y, posteriormente el padre Valerio Bersano, Secretario de la misma en Italia, con la ponencia “Las actividades de la Unión Misional en Italia en el inicio del pontificado del Papa León XIV”.
El evento se seguirá presencialmente en el Colegio Urbano, de Via Urbano VIII, 16, en Roma, y vía Zoom en este enlace, con el Meeting ID: 974 0560 5288 y el Passcode: 798011.
El beato Paolo Manna, nacido en Avellino, cerca de Nápoles, el 16 de enero de 1872, marchó muy joven como misionero a Birmania, donde realizó una verdadera misión ad gentes y de primer anuncio. Tras doce años cayó enfermo y se vio obligado a dejar la misión. Con un cierto sentimiento de fracaso, acabó encontrando su vocación en la animación misionera de los sacerdotes y de todo el Pueblo de Dios, a través de su predicación y sus escritos. Una vocación radical que se manifestaba tanto en sus numerosos libros y artículos como en sus cartas. En una de ellas decía: “No necesitamos sacerdotes mediocres; necesitamos un grupo selecto de hombres superiores, llenos del Espíritu de Dios, capaces de fundar y organizar nuevos cristianismos e iglesias, y también capaces de grandes sufrimientos… verdaderos pastores de almas en el sentido más sublime de la palabra, que sepan dar a Jesús a las almas desde la superabundancia de su tesoro de gracia y virtud”.

