La Iglesia de la Amazonía y la importancia del agua
- On 24 de marzo de 2025
OMPRESS-PERÚ (24-03-25) Dos de los Vicariatos Apostólicos de la Amazonía peruana se sumaron a la marcha organizada por el Comité del Agua de Iquitos en el marco del Día Mundial del Agua, que se celebró este sábado 22 de marzo. Una de las denuncias es la contradicción de vivir a orillas del Amazonas sin agua potable.
Con el lema “Surcamos por el agua y la vida”, el Vicariato Apostólico de Iquitos participó en la movilización que tuvo como fin visibilizar la crisis hídrica que enfrenta la región. El obispo del vicariato, Mons. Miguel Ángel Cadenas, encabezó la delegación eclesial conformada por grupos parroquiales y comisiones pastorales, y denunció la precariedad del acceso al agua en el departamento de Loreto: “En una ciudad como Iquitos, a los pies del Amazonas, la mayoría de la gente de Loreto no tiene agua potable. Hay una sentencia del Tribunal Constitucional indicando que hay un estado de cosas inconstitucional en Loreto porque no hay acceso al agua segura”. La movilización, según informan los medios del Celam, sensibilizó sobre la importancia del agua como un recurso vital, pero también como una responsabilidad compartida en su cuidado. En este sentido, el Vicariato Apostólico de Iquitos exhortó a la comunidad a proteger y preservar los ríos y fuentes de agua dulce en la región. Como parte de su compromiso con la defensa del medioambiente, la Iglesia local estableció el lema pastoral para el año 2025-2026: “Con Cristo en la Amazonía, hay esperanza y alegría”, reflejando su visión de fe y acción en la realidad amazónica.
El Vicariato Apostólico de San José del Amazonas también se hizo presente en la marcha, sumándose a las instituciones y organizaciones que exigen medidas urgentes para proteger los ríos, especialmente el río Nanay, amenazado por la minería ilegal a gran escala. En este contexto, se recordó el mensaje del Papa Francisco en su Exhortación Apostólica Laudato Si’: “En la Amazonía el agua es la reina, los ríos y arroyos son como venas, y toda forma de vida está determinada por ella”. Esta reflexión resalta la necesidad de proteger los ecosistemas acuáticos, ya que la contaminación y explotación de los ríos afectan directamente a la vida en la región.
La marcha por el Día Mundial del Agua reflejó que la defensa del agua no es solo una responsabilidad de los pueblos amazónicos, sino una responsabilidad global, que llama a todos a la solidaridad y a acciones para garantizar este derecho humano. La presencia de ambos Vicariatos en la movilización también manifiesta el compromiso de la Iglesia para proteger y preservar este valioso recurso, especialmente en una región donde los ríos son esenciales para la vida de todos.