Hacer una experiencia misionera “es un golpe de realidad”
- On 3 de marzo de 2026
OMPRESS-ALCALÁ (3-03-26) La Delegación de Misiones de Alcalá comparte el testimonio de Lucía Subirana, una chica que participó en el viaje misionero del verano de 2025 a Ecuador, viaje organizado por la Delegación de Misiones de Alcalá en colaboración con los Grupos Misioneros del Hogar de la Madre. Ya está en preparación el próximo viaje, el de este verano 2026, para Lucía una experiencia en la que hay que abrir el corazón a Dios.
“Primero que nada, solo puedo dar gracias a Dios por todo lo recibido y por todas las personas que he conocido. Ha sido una experiencia que siempre recordaré. Este ha sido mi primer viaje misionero y sin duda lo volvería a hacer. Cuando vas a estas misiones puedes estar pensando en que vas a ayudar a muchas personas, que les vas a dar recursos o simplemente tu compañía, pero realmente acabas recibiendo muchísimo más de lo que tú has dado.
Para poder vivir bien este viaje, tienes que abrir el corazón lo primero y ya después viene todo lo demás. No está de más decir que hay que ser muy generoso, no hablo sólo de cosas materiales, sino de darse uno mismo, ser generoso con tus actos. Como decía Carlo Acutis, Dios no busca a los perfectos, sino a los dispuestos, por lo que es algo que debemos tener en cuenta durante todo el recorrido de nuestra vida y más si estás de misiones. También diría que es muy importante ser humilde, las hermanas nos estuvieron diciendo que no podemos pretender ser Superman y salvar a todos, porque no es así. Nosotras somos pobres instrumentos al servicio de Dios, si podemos ayudar a alguien, muy bien, pero no siempre será así. Lo importante es darnos y si lo poco que hemos podido hacer y ayudar, les ha hecho a acercarse más a Él, bendito sea Dios.
Durante el viaje hemos conocido a personas muy buenas y solo podemos estar agradecidas por el trato que hemos tenido. Nos hemos sentido como en casa, súper acogidas y muy cuidadas. Y también estoy muy agradecida con el grupo que hemos ido, ha sido una gracia que estuviéramos todas tan unidas y haciendo tanta unidad. Hubo un momento en el que estuvieron preguntando qué es lo que más nos estaba ayudando o alguna de las cosas que más nos estaban ayudando y el tema del grupo salió en varias ocasiones. Es muy bonito ver un grupo unido y que al final entre nosotras podemos ayudarnos y animarnos, lo que hace que todo lo vivido sea más llevadero. Ver en tus compañeras (y ahora amigas) la alegría y motivación ayuda mucho a animarse entre todas, te motiva a hacerlo tú también.
Realmente es un viaje que hace unos años ni me hubiera planteado hacer, porque las fechas en las que se hace son más complicadas, buscas la excusa de que es el momento de estar con tu familia y amigos que no sueles ver durante el año, etc… pero ¿qué es una parte del verano comparado con todo lo que vas a recibir? Es solo un verano de tu vida, y estas edades están para que se hagan estas cosas y puedas ver mucho más allá de lo que haces en el día a día, y empieces a valorar todo aquello que tienes, que, aunque no lo creas, hay personas que no tienen ni la mitad de lo que tienes e incluso carecen de cosas que puedes llegar a pensar que son esenciales para vivir. Es un golpe de realidad en el que vas a tener que salir de tu mundo idílico y ponerte al servicio de los demás y de lo que se te pida.
Por estas razones y mucho más, solo puedo animar a todos los jóvenes a hacer este viaje misionero o cualquier viaje de misiones, porque vas a volver feliz y lleno de amor”.
Más información sobre el viaje de este próximo verano aquí.

