El crecimiento de una joven congregación en Perú
- On 21 de marzo de 2025
OMPRESS-PERÚ (21-03-25) La hermana María de los Ángeles Rodríguez es una misionera de la congregación de las Hijas de Santa María del Corazón de Jesús. Desde la misión en Perú, envía un saludo a todo el equipo de la Dirección Nacional de las Obras Misionales Pontificias, dando las gracias por su labor de apoyo a la misión. Felicitada por su cumpleaños el pasado febrero, la hermana cuenta cómo se ha expandido la congregación que fundara la Madre María de Jesús Velarde en España en 1998.
“Resultó que estábamos reunidas 137 monjas (muy felices) en convivencias, en tiempo de vacaciones escolares, aquí en Perú, y os podéis imaginar el trabajo de organización para oraciones, comidas y un montón de cosas. Nos reunimos de todas las comunidades de esta Región, ya numerosa, con nueve casas de apostolado. Aquí, donde yo estoy, está la casa de formación, ahora solo con seis jóvenes preparándose para la vida religiosa y dos más a la puerta, haciendo primero una experiencia. Además, de esta casa, donde yo vivo que es la casa de acogida para las que llegan (por distintas necesidades a Lima) y también para las que ya nos hacemos mayores o necesitan alguna atención de salud. En este mismo lugar hay otra comunidad, aquí, en Chaclacayo, la del colegio Lomas de Santa María, atendido por 33 religiosas y profesorado seglar, con 800 alumnos y un internado de 30 niñas y jóvenes, que forman el seminario nuestro, con futuras vocaciones. Además viven internas otras 40 preciosas niñas desde los dos añitos, hasta que acaban secundaria, en un Hogar que nuestra Fundadora quiso que tuviéramos, desde los principios de la fundación en Perú, en el año 1985. Estas niñas las acogemos para ayudar a familias muy pobres o en situación de peligro moral, o de abandono. Algunos casos son muy tristes y nos satisface mucho darles una educación, con el mejor cariño que podemos. ¡Os imagináis el trabajo tan grande y bonito que tenemos!
Acabadas las convivencias del verano, las religiosas que han venido de otras comunidades vuelven a sus puestos de trabajo: unas, las más lejanas, a la ‘ceja de selva’, en la ciudad de Moyobamba; otras al norte del Perú, en el desierto, en la ciudad de Piura; otras a Cañete, al sur de lima; otras a Lima-Centro y otras a la ciudad de Huancavelica, en los Andes peruanos, a 3.800 metros sobre el nivel del mar. Para esta fundación, en Huancavelica, fuimos llamadas para trabajar en Perú, en el año 1985. Yo vine con el primer grupo, con tres religiosas más y aquí estoy desde ese año. ¡Ya veis cómo hemos crecido con la ayuda de Dios! Aquí, en Chaclacayo, a 30 Km. de Lima, está la casa central, donde vive la superiora regional y las tres comunidades que os he dicho. Parece esto un pequeño pueblo.
Soy de Toral de Merayo (Ponferrada-León). Vine al Perú a los 38 años y ya cumplí 78. Somos 11 españolas: de Burgos, Cataluña, Canarias, Andalucía y León. Creo que me estoy alargando demasiado y debo despedirme. Nuevamente os agradezco el saludo, me llegó al corazón, pues lo habéis hecho bonito, como decimos aquí, agradable y con cariño. Muchas gracias desde el corazón.
En nombre propio y de todas las españolas que aquí trabajamos, os agradezco el trabajo que hacéis. Con mucho cariño, María de los Ángeles Rodríguez. En la vida religiosa, Hna. María Goretti, H.SMCJ (religiosa Hija de Santa María del Corazón de Jesús)”.