Ayudar a una joven Iglesia en medio de la violencia

  • On 9 de marzo de 2026

OMPRESS-BURKINA FASO (9-03-26) Mons. Pierre Claver Malgo, obispo de Fada N’Gourma, una diócesis del este de Burkina Faso, ha dado las gracias a las Obras Misionales Pontificias de España por las ayudas que les han hecho llegar en los últimos años. Fada N’Gourma está en una zona donde se repiten los ataques a los cristianos. Ser catequista, sacerdote o misionero es poner en riesgo la propia seguridad, sobre todo en las aldeas más remotas. Ha habido muerte, violencia y destrucción material, pero también destaca la fidelidad a la fe de los cristianos en esta diócesis que nació hace menos de 70 años.

En Fada N’Gourma hay más de 143.000 católicos con 16 parroquias, que se articulan en puestos de misión, capillas y comunidades. La totalidad de las parroquias han recibido, sobre todo cuando se crearon, el apoyo económico de las Obras Misionales Pontificias, como Obras que son del Santo Padre que vela por todos los cristianos del mundo. Las últimas ayudas han ido a tres grandes proyectos de la diócesis: la parroquia de Nuestra Señora de los Apóstoles en la misma capital, la parroquia de Matiacoali, y la construcción del convento de las Hermanas Misioneras des Campagnes.

En los tres proyectos contaban con el apoyo de los cristianos burkineses, que habían prometido sostenerlos. Pero en el caso del primero, la Parroquia de Nuestra Señora de los Apóstoles, ha habido una llegada masiva de desplazados, que huyen desde aldeas remotas para escapar de los ataques terroristas del fundamentalismo islámico. En el caso de la parroquia de Matiacoali, los sacerdotes tienen que ir a celebrar la Eucaristía, cuando van, en helicóptero, dado el bloqueo terrorista en la región donde se encuentra. Los materiales y víveres se hacen llegar, cuando los hay, en convoyes militares. Como dice Mons. Pierre Claver, “aguardamos con esperanza que llegue la paz a nuestro país”. Algo parecido les ocurre a las hermanas. Es decir, las aportaciones locales se han reducido, porque una gran parte de los fieles cristianos están, literalmente, sobreviviendo, por lo que las ayudas de las Obras Misionales Pontificias se han vuelto fundamentales. Agradecen por ello los 75.000 euros enviados para estos proyectos que Dios mediante, asegura el obispo, no se acabarán hasta el 2027.

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