Alfonso Pombo, desde la Amazonía peruana

  • On 4 de abril de 2025

OMPRESS-PERÚ (4-04-25) Alfonso Pombo, misionero de OCASHA-Laicado Misionero, partía en mayo del año pasado con destino al Vicariato de San José del Amazonas, uno de los ocho territorios de misión de Perú. Asturiano, escribe a su querida archidiócesis de Oviedo para compartir su experiencia misionera.

“Queridos amigos de la Delegación de Misiones de Oviedo, un saludo muy afectuoso desde la Amazonía peruana. Me acerco a vosotros para contaros cómo está siendo este comienzo de año por estas tierras. La verdad es que ha sido muy intenso, cargado de actividades vicariales muy enriquecedoras.

Comenzamos el año con un encuentro de formación para los agentes de pastoral de los distintos puestos de misión del vicariato. Al ser una zona tan extensa (¡casi una tercera parte de la extensión de España!) y con unas comunicaciones tan difíciles, la figura del agente de pastoral es fundamental para mantener viva la fe de las comunidades. Personas laicas oriundas del lugar, que se comprometen a dinamizar la comunidad católica. Por eso el vicariato considera la formación de estas personas clave en su labor evangelizadora y apuesta por una formación continua.

Tras unos días de descanso acompañado por mi amigo Miguel Ángel Marugán, misionero pasionista en el vicariato de Yurimaguas, comenzamos los ejercicios espirituales que el vicariato propone a los misioneros. Un momento de apartarnos de los quehaceres diarios para centrarnos en lo que realmente nos motiva para estar en la misión: el encuentro con Jesús y la necesidad de seguirle.

Seguidamente tuvo lugar la asamblea vicarial, momento muy importante del año donde se evalúan los avances realizados y se planifica y programa el trabajo para el año que está empezando. Fueron unos días cargados de formación, reflexión y mucha fraternidad entre los participantes.

Tras una semana en Tacsha, nuestro puesto de misión, volvimos a hacer las maletas para dirigirnos esta vez a la triple frontera Perú-Colombia-Brasil. Allí iba ser la ordenación sacerdotal de un diácono del vicariato y aprovechamos a ir unos días antes y conocer el lugar. Fue un viaje increíble en una zona marcada por su condición fronteriza. Una realidad muy dura que favorece el tráfico de droga y de personas, pero donde la iglesia está intentando dar una respuesta de manera articulada.

Hace unos días regresamos de nuevo a nuestra casa. Acaba de empezar el curso escolar y con él empezarán a arrancar la mayoría de actividades pastorales (formación de adultos, catequesis, grupo de jóvenes…) Este año queremos colaborar con el colegio en clases de refuerzo y así poder ir conociendo más a los jóvenes y sus problemáticas.

En menos de dos semanas tendremos un encuentro de agentes de pastoral de nuestras comunidades y posteriormente empezaremos con la primera visita del año a las mismas. De todo ello os iré informando.

Para finalizar dos buenas noticias; gracias a la colaboración de la Iglesia de Asturias ya contamos con paneles solares que nos brindan luz 24 horas. Por otro lado, el equipo misionero se verá fortalecido con un miembro más. Una compañera de Ocasha se incorporará en junio al puesto de misión para incorporase al trabajo. Estamos muy contentos e ilusionados con esta nueva incorporación.

Me despido sin antes desearos que estéis viviendo esta Cuaresma de manera intensa, como tiempo de preparación para la gran fiesta de Semana Santa. Un abrazo fraterno. Alfonso”.

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