KURNOOL (INDIA)

En un lugar donde el sistema de castas está muy asentado, el acceso a la educación es prácticamente imposible para las castas más bajas, especialmente los dalits. Estas personas siguen siendo consideradas “intocables”, por lo que sufren una fuerte discriminación: viven apartados, carecen de cosas tan básicas como el acceso a agua potable y, en muchos casos, los niños se ven obligados a trabajar para ayudar a sus familias.

Ante esta realidad, la Iglesia proporciona casas de acogida y escuelas donde los niños encuentran seguridad, alimentación, asistencia sanitaria y acompañamiento emocional y espiritual.