“Buenos samaritanos” entre los indígenas del Orinoco
El misionero de origen malagueño Juan Manuel Barreiro lleva desde 1990 en la misión diocesana de Málaga en Caicara del Orinoco, un extenso territorio jalonado por numerosas comunidades criollas e indígenas de varias etnias.
“Aquí todo es atípico”, cuenta este sacerdote diocesano de Málaga, “entre las dos sedes parroquiales hay una distancia de 120 km por carretera muy irregular, o dos horas de navegación por el río Orinoco”. Además, “las poblaciones no están asfaltadas o con muchas deficiencias, no hay servicio de agua corriente, ni cloacas, los servicios de transporte, abastecimiento de gasolina, luz, telefonía, gas, salud, son muy limitados”.
En este territorio tan extenso vive una comunidad católica, pequeña pero fervorosa que intenta afrontar los desafíos de cada día: “La atención a la realidad en la que nos encontramos, nos impulsa como ‘buenos samaritanos’ haciendo alto en el camino procurando aliviar, acompañando y sembrando, semillas de consuelo, alimento, acogida, acompañamiento, oración, salud”.