OMPRESS-COLOMBIA (8-07-21) “AguaPaneLazo” así se llama la iniciativa de los jóvenes Misioneros de la Consolata, que nació en 2014 en Colombia y se ha ido extendiendo a otros países americanos. Es el gesto de salir a las calles a compartir el aguapanela, la bebida tradicional hecha con panela de caña de azúcar.

Esta iniciativa busca expresar la solidaridad con los más pobres y enseñar a los jóvenes el valor y la riqueza de los pequeños gestos de cariño. El aguapanela es una bebida tradicional, popular, sencilla, energética y barata que forma parte de la dieta básica de gran parte de la población de Centro y Sudamérica. Compartir aguapanela es compartir la vida en su expresión más sencilla y familiar, explican los organizadores de esta sencilla iniciativa a la que, desde julio de 2020, se ha sumado regularmente el arzobispo de Bogotá, Mons. José Luis Rueda Aparicio. No es raro ver al arzobispo por la calle compartiendo el aguapanela.

El gesto del “AguaPaneLazo”, explican los promotores, une Agua – vida –, Pan – necesidad humana & Jesús – y Lazo – vínculo humano –: “es misión ad gentes, es el anuncio del Evangelio a los no cristianos y estos viven fuera y dentro de nuestras fronteras. Cuando es fuera la llamamos misión ad gentes ad extra y cuando es dentro la llamamos misión ad gentes ad intra o misión intergentes. Los habitantes de calle viven en una de las fronteras existenciales de nuestra ciudad, ir a ellos es salir de nuestras fronteras existenciales y muchas veces territoriales”.

Muchas de las personas que participan en el “AguaPaneLazo” son cristianas y otras no lo son y, en muchos casos, lleva jóvenes desvinculados de la vida eclesial y sacramental al encuentro con Jesús, en medio de los pobres que viven en las calles, barrios y realidades de la ciudad. Así comenzó en la ciudad colombiana de Ibagué el 7 de marzo de 2014 y hoy se ha extendido a otras 11 ciudades de Colombia y a otros tres países de Latinoamérica: Argentina, Paraguay y México.