Vicariato apostólico de Reyes: Todo sea por el anuncio del Evangelio
- On 10 de marzo de 2026
OMPRESS-BOLIVIA (10-03-26) Las Obras Misionales Pontificias, un año más, han apoyado la labor que clero y catequistas llevan adelante en el Vicariato Apostólico de Reyes, situado en la altiplanicie que ocupa el noroeste de Bolivia. Al frente de él se encuentra el misionero italiano Mons. Eugenio Coter. El vicariato se creó hace más de 80 años, al dividir otro territorio de misión, el vicariato apostólico de El Beni.
Mons. Coter ha enviado una carta de agradecimiento a las Obras Misionales Pontificias de España por los 18.700 dólares enviados al vicariato. Es lo que se denomina, en la designación interna de las OMP, un subsidio ordinario. Los 1.133 territorios de misión que hay en el mundo reciben este subsidio, que puede ser mayor o menor dependiendo del número de católicos y agentes de pastoral. Su fin es que se destine a las necesidades más urgentes o las prioridades de dicho territorio. En el caso del Vicariato Apostólico de Reyes, el informe presentado por Mons. Coter muestra que la prioridad son los evangelizadores: para el clero diocesano y los misioneros, 7.200 dólares; para la formación de Agentes Pastorales, 2.500 dólares; para la formación de catequistas, 1.800 dólares; para objetos litúrgicos, 4.700 dólares; para otros materiales, 2.500 dólares.
“Este subsidio”, dice el misionero italiano, “nos ayuda a realizar la pastoral en las 11 parroquias que tenemos, acompañando a los principales pueblos y a las comunidades rurales. Contamos con siete sacerdotes diocesanos y seis redentoristas, 4 diáconos temporales; 5 congregaciones religiosas femeninas (con 18 hermanas), una congregación religiosa masculina (3 personas) y un convento de clausura (6 hermanas)”. Un personal escaso para atender a los más de 200.000 católicos esparcidos en una superficie que equivale a la mitad de Italia.
Se realiza la catequesis de iniciación cristiana para niños, jóvenes y adultos. Se tienen grupos de jóvenes, de monaguillos, de Infancia Misionera y algunos grupos de oración. Se visita a los enfermos. Se lleva adelante un comedor para ancianos de escasos recursos. Los hermanos menesianos, presentes en el Vicariato, tienen una importante labor en la pastoral educativa en el pueblo de San Borja y en los demás lugares se acompaña con momentos de encuentro y celebraciones en las unidades educativas. Las Hermanas Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena, las conocidas Lauritas, llevan adelante la pastoral indígena, además de estar a cargo del Centro de Acogida de los indígenas t’simanes…
Cada año el Vicariato cuenta con la aportación de las Obras Misionales Pontificias, fruto del Domund y de la generosidad de tantos católicos que, de gracias a su ofrenda y su oración, están presentes en esta joven Iglesia. Como dice Mons. Coter, al terminar su carta, “Todo sea por el anuncio del Evangelio”.

