Las Javieradas ya están aquí… y la Novena de la Gracia a San Francisco Javier

  • On 26 de febrero de 2026

OMPRESS-NAVARRA (26-02-26) Javier, la localidad natal del Santo Patrón de las Misiones, será una vez más destino de cientos de peregrinos que acudirán en las tradicionales Javieradas. La Primera Javierada tendrá lugar el domingo 8 de marzo y, la segunda, el sábado 14 de marzo, bajo el lema “Invitados a la fe”.

Las Javieradas las convoca oficialmente el señor Arzobispo de Pamplona y Tudela, y su dirección recae en la Delegación de Misiones de la archidiócesis navarra. Desde siempre estas peregrinaciones se celebran en torno la Novena de la Gracia a San Francisco Javier del 4 al 12 de marzo. La primera Javierada coincide con el primer domingo entre el 4 y el 12, este año el día 8, y la segunda Javierada, el sábado siguiente. Además de las dos grandes Javieradas, tienen lugar también la Javierada militar, la Javierada Sacerdotal y, ya en mayo, la Javierada escolar y la del Enfermo, el día 21.

Las Javieradas se remontan a 1885, cuando una epidemia de cólera asoló Navarra y la Diputación Foral invocó a San Francisco Javier para que librara al pueblo navarro de aquel terrible azote. Los navarros de la época ofrecieron la promesa de caminar a Javier, si su ruego era escuchado. El Santo respondió a la súplica, y fue así como nació esta popular tradición. Las Javieradas se convierten así, cada año, en la manifestación religiosa y popular más importante de Navarra. Tienen un carácter festivo, cuaresmal, familiar, juvenil y misionero. Además, como en una gran familia, el castillo y casa natal de Javier abre sus puertas a todos.

Por otro lado del 4 al 12 de marzo muchos fieles y comunidades cristianas de todo el mundo se unen a la celebración de la Novena de la Gracia en honor del Patrono de las Misiones. Se celebra sobre todo en las parroquias que tienen como titular al santo. Fue en 1633, cuando el padre Marcelo Mastrilli, sacerdote de la Compañía de Jesús, estando a punto de morir a raíz de un accidente, hizo voto en honor de San Francisco Javier de ir a las misiones en Oriente si se le concedía el restablecimiento de su salud. Una noche se le apareció el santo animándole a cumplir su voto y le anunció que, como misionero, sufriría el martirio en Japón. Su salud se restableció y partió como misionero. Moriría en el país del Sol Naciente, como se lo había predicho el santo. Su martirio fue en el Monte Unzen, el volcán donde se torturó a tantos cristianos antes de ser arrojados a las aguas en ebullición que lo rodeaban.

El padre Mastrilli fue quien popularizó la Novena de la Gracia, asegurando la especial ayuda del santo misionero a cuantos le invocasen. Más tarde, otro jesuita, el padre Alejandro Filipucci, también curado por el santo en 1658, compuso la novena y fijó como fecha para su realización del 4 al 12 de marzo, aniversario de su canonización. La novena consta de una oración a San Francisco Javier, un Padrenuestro y un Avemaría, rezados durante estos nueve días seguidos, hasta el 12 de marzo. En estos días se reza “pidiendo una gracia especial, si nos conviene”.

La devoción se ha divulgado en muchos lugares del mundo, sobre todo en la India. Se la conoce como la Novena de la Gracia “por su grande y comprobada eficacia en las necesidades de la vida presente”, en palabras del Papa San Pío X. Incluso la que sería la “otra” Patrona de las Misiones, junto al santo navarro, Santa Teresa del Niño Jesús, como carmelita descalza, vivió la novena en su convento. Según cuenta su hermana María Luisa, también carmelita: “En 1896 –la santa moriría en 1897-, del 4 al 12 de marzo hizo la Novena a San Francisco Javier. Ella me dijo: ‘He pedido la gracia de hacer el bien después de mi muerte, y ahora estoy segura de haberlo conseguido, porque por medio de esta Novena se obtiene todo aquello que se desea’”. A continuación ponemos las oraciones de la novena, conservando su texto original:

Oración de la Novena:

¡Apóstol amabilísimo y lleno de caridad, San Francisco Javier! Adoro junto contigo y con la mayor reverencia a la Divina Majestad y con gozo le agradezco los extraordinarios dones y gracias que te concedió durante tu vida y por la gloria de que gozas ya en el Cielo. Y a ti te suplico que me obtengas con tu poderosa intercesión la gracia de cooperar a la salvación de todos los hombres; y para mí, en particular, la de vivir y morir santamente. Te ruego, además, que me consigas la gracia especial que deseo alcanzar en esta Novena (Petición). Pero, si lo que pido no ha de ser para mayor gloria de Dios y mayor bien de mi alma, alcánzame tú lo que para eso sea más conveniente. Amén. (Padrenuestro, Avemaría y Gloria).

Oración de San Francisco Javier:

¡Eterno Dios, Criador de todas las cosas! Acordaos que Vos creasteis las almas de los gentiles haciéndolas a vuestra imagen y semejanza. Acordaos, Padre Celestial, de vuestro Hijo Jesucristo, que derramando tan liberalmente su sangre, padeció por ellas. No permitáis, Señor, que sea vuestro Hijo por más tiempo menospreciado de los infieles; antes aplacado con los ruegos y oraciones de vuestros escogidos los Santos y de la Iglesia, Esposa benditísima de vuestro mismo Hijo, acordaos de vuestra misericordia y olvidando su idolatría e infidelidad, haced que ellos conozcan también al que enviasteis, Jesucristo, Hijo vuestro, que es salud, vida y resurrección nuestra; por el cual somos libres y nos salvamos y a quien sea dada la gloria por infinitos siglos de los siglos. Amén.

Oración final:

¡Señor y Dios nuestro!, Tú has querido que numerosas naciones llegaran al conocimiento de tu nombre por la predicación de San Francisco de Javier. Infúndenos su celo generoso por la propagación de la fe y haz que tu Iglesia encuentre su gozo en evangelizar a todos los pueblos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

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