La devoción a María en medio de la persecución

  • On 17 de febrero de 2026

OMPRESS-PARÍS (17-02-26) Una exposición en París que estará abierta hasta abril muestra cómo los cristianos japoneses ocultaban su devoción a la Virgen María bajo estatuas con formas budistas. Eran las “Maria-Kannon”, una forma de evitar la muerte bajo una de las persecuciones más atroces que han sufrido los cristianos en el mundo.

La exposición lleva por título “Portraits en miroir: l’art sculpté de la Vierge Marie et du bodhisattva Guanyin” (Retratos en espejo: el arte escultórico de la Virgen María y el bodhisattva Guanyin), y está organizada por las Misiones Extranjeras de París con las colecciones conservadas en el Instituto de Investigación Francia-Asia. Inaugurada el pasado viernes 13 de febrero estará abierta hasta el 25 de abril, en el centro de la capital del Sena, en la sede de las Misiones Extranjeras, en el 128 de la Rue du Bac.

Las “Maria-Kannon” son representaciones de la Virgen María disfrazada de diosa budista “Kannon”, diosa de la misericordia, y que fueron utilizadas por los cristianos japoneses durante el período de persecución (1613-1873). El padre Antoine de Monjour, misionero en Japón durante más de veinte años, y uno de los impulsores de la exposición, conoce de primera mano varias de estas estatuas. En el templo budista del Valle de Chichibu, ubicado en la prefectura de Saitama, al noroeste de Tokio, cuenta el misionero que hay una estatua de una diosa amamantando a un niño, algo bastante inusual en las representaciones tradicionales de Kannon, la diosa budista. Además, la imagen no se encuentra dentro del templo dedicado a ella, sino en el exterior, en una especie de balcón, visible desde lejos. En la parte posterior de la estatua hay tallada una pequeña rana… que en japonés se llama “Kaêru” (pronunciado caelu). Es la firma del escultor cristiano Micaelu, Miguel.

Durante el largo período de persecución que sufrió el cristianismo bajo el gobierno dictatorial de los shogunes, quienes habían mantenido la fe, conocidos como los cristianos ocultos, podían acudir discretamente a rezar a la Virgen María y a Jesús visitando el templo budista sin tener que entrar en el edificio. De hecho varios templos en el valle de Chichibu ocultan estatuas o símbolos cristianos de la época de la persecución.

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