Centenario de San José Allamano: un compromiso misionero vivo
- On 16 de febrero de 2026
OMPRESS-COLOMBIA (16-02-26) Hoy hace 100 años fallecía en Turín San José Allamano, fundador de los Misioneros y las Misioneras de la Consolata, y uno de los famosos santos sociales –como San Juan Bosco, San José Cafasso o el Beato Faá di Bruno– que vivieron casi a la vez en la capital del Piamonte.
Allamano nació en 1851 en Castelnuovo d’Asti, la misma ciudad que San Juan Bosco, a quien tuvo como director espiritual cuando era niño y adolescente en el Oratorio Salesiano de Valdocco. Ordenado sacerdote en 1873, aceptó el cargo de Rector del Santuario de la Consolata, que nadie quería debido a que el antiguo edificio estaba en ruinas y a la difícil situación del internado para la preparación de los jóvenes sacerdotes adjunto. Por ello trabajó con todos los medios para que la Consolata volviera a ser un centro espiritual para la ciudad de Turín. También se interesó por los problemas de los trabajadores y se convirtió en un pionero de la prensa católica. Atraído desde niño por el ideal misionero, concibió con suma claridad la misión ad gentes como la máxima realización de la vocación sacerdotal y, por ello, fundó en 1901 el Instituto de los Misioneros de la Consolata. Habiendo sentido entonces la urgente necesidad de mujeres consagradas a tiempo completo dedicadas a la causa de la evangelización, fundó, nueve años más tarde, el Instituto Misionero de la Consolata al que, junto a la rama masculina, dedicó sus cuidados en el último período de su vida. Murió el 16 de febrero de 1926. Fue beatificado por San Juan Pablo II el 7 de octubre de 1990 y canonizado el 20 de octubre de 2024 por el Papa Francisco.
En las casas, comunidades y misiones atendidas por la familia de la Consolata se celebra hoy de una manera especial la llegada a la patria del cielo de este santo de Turín y del mundo. En el sur de Colombia, una región caracterizada por la presencia pastoral de los Misioneros de la Consolata, se han desarrollado diversas actividades previas a la cita de hoy, que han permitido recordar la llegada de los primeros misioneros en 1951 y renovar la entrega evangelizadora en el territorio amazónico. Ha habido ejercicios espirituales en San Vicente del Caguán, en Caquetá, vigilias misioneras y Eucaristías con motivo de los aniversarios significativos de las jurisdicciones eclesiásticas acompañadas históricamente por la Consolata: la archidiócesis de Florencia, la diócesis de San Vicente del Caguán y el vicariato apostólico de Puerto Leguízamo-Solano. Dentro de las actividades del centenario se desarrolló una Expo-Misionera que articuló a distintas instituciones del territorio. Además, la Universidad de la Amazonía, que otorgó un reconocimiento a la Familia Misionera de la Consolata, resaltando su aportación al desarrollo integral y su acompañamiento respetuoso en la región amazónica.

