Del árbol del ahorcado a la misión en Perú
- On 21 de enero de 2026
OMPRESS-PERÚ (21-01-26) Tom Ryan pertenece a la Sociedad Misionera de San Columbano, un cauce a la misión para los sacerdotes diocesanos irlandeses, que lleva más de un siglo enviando misioneros al mundo. Actualmente es el responsable de la animación misionera de esta sociedad en Irlanda y Gran Bretaña. Pero antes ha tenido otros dos destinos. Los últimos veinte años los pasó como misionero en los barrios marginales de Lima, Perú. Antes había ejercido su ministerio en Londres.
Oxford Street, en Londres, es la calle comercial más concurrida de Gran Bretaña y una de las más famosas del mundo. Al final de Oxford Street, junto a Marble Arch, hay que cruzar una isleta, donde la mayoría de los transeúntes tienen la vista fija en los semáforos para peatones. Sin embargo, si miran hacia abajo, al suelo, verán una placa azul de aspecto inofensivo que indica que esta isleta no solo tiene una función de gestión del tráfico, sino que también marca un lugar importante en la historia de la Iglesia católica en Inglaterra.
En ese lugar se levantaba la infame horca del “Árbol de Tyburn”, el principal lugar de ejecución de Londres en la época Tudor y Estuardo. Entre las numerosas víctimas que sufrieron muertes crueles aquí se encuentran más de cien mártires, canonizados ya, que dieron su vida por la fe, entre 1535 y 1681.
Un poco más adelante, frente a Hyde Park, se encuentra una lápida de piedra, en una pared, que señala la entrada al Convento de Tyburn. Aquí, desde 1903, una comunidad de religiosas –las Adoratrices del Sagrado Corazón de Jesús– ha mantenido la adoración perpetua al Santísimo Sacramento, rezando por todas las personas, pero especialmente por las de Inglaterra y Gales, manteniendo viva la memoria de los Mártires de Tyburn. La lápida de piedra dice: “105 mártires perdieron su vida en las horcas de Tyburn cerca de este lugar 1535-1681”. Muchos de los restos de estos mártires se custodian en este convento y, así, en las paredes de la capilla están representados los escudos que simbolizan a muchos mártires de Tyburn, entre ellos: San Edmund Campion, San Robert Southwell o Santa Margareth Ward. También está Ana Line, acusada de hospedar a sacerdotes en su casa, que se mantuvo fiel sin apostatar hasta su ejecución. Hoy una parroquia de Londres está dedicada a ella.
Durante unos 25 años, el padre Tom Ryan sirvió a esta comunidad de religiosas Adoratrices. Como señalan desde la Sociedad de San Columbano, este sacerdote, más que nadie, ha sido consciente de que los católicos ingleses actuales provienen de una larga tradición, conservada en muchas ocasiones gracias a mujeres y hombres valientes que entregaron su vida por su fe. Tras esta etapa, el misionero ha reconocido que en su labor en Perú se inspiró mucho en este ejemplo para compartir el Evangelio y ser parte de una tradición viva de felicidad a la fe.

