OMPRESS-ALCALÁ (10-03-22) Como cada año la Delegación de Misiones de la Diócesis de Alcalá propone un viaje misionero a Ecuador, destinado a jóvenes y que tiene como principal objetivo el vivir una experiencia de servicio hacia los más necesitados, proporcionándoles principalmente el conocimiento del amor que Dios tiene por cada uno de ellos.

Como explicaba una chica que participó en un viaje misionero precedente: “Yo había oído decir a misioneros que habían vuelto de servir en los países pobres, que habían recibido más de lo que habían dado, pero no lo creía. Ahora, sinceramente, siento lo mismo que ellos. Sé que mis pequeñas acciones no se pueden comparar con la lista interminable de recuerdos que traigo conmigo, de lecciones que he aprendido, del aumento de fe que he recibido… Este viaje me ha cambiado la vida, el corazón, la fe… y no hay un mejor regalo que este”.

Como explican desde la Delegación de Misiones alcalaína, los preparativos del viaje misionero de este año 2022 ya están en marcha. El 30 de julio se reunirán en Alcalá de Henares para tener tres días de preparación muy intensos. El 31 de julio tendrá lugar la Misa de envío en la Catedral Magistral, con el obispo, Mons. D. Juan Antonio Reig Pla. El 2 de agosto saldrán con destino a Ecuador. Allí se contará con la imprescindible ayuda, acogida y acompañamiento de las comunidades de Siervos y Siervas del Hogar de la Madre en Guayaquil y Manabí. “Las hermanas y hermanos conocen muy bien la realidad ecuatoriana”, señalan desde la delegación, “y han desplegado a lo largo de sus casi veinte años de presencia en Ecuador una actividad preciosa, en primer lugar de evangelización, que eso es la misión; pero al tiempo, aprendiendo a amar del mismo Jesús, un servicio eficaz a nivel social, humanitario, educativo, sanitario… en zonas muy necesitadas tanto a nivel material como espiritual”.

Los jóvenes que estén interesados, pueden escribir con la mayor brevedad posible al mail misiones@obispadoalcala.org para poder ir dando pasos concretos. Además de lo que cueste el billete, hay que contar con unos 200 euros para los gastos de alimentación, transporte y alojamiento allí, para no ser gravosos a las comunidades de acogida. “A los que dudan si lanzarse o no”, añaden, “solo podemos sugerirles que le pregunten a Jesús qué deben hacer. Y les recordamos, ante la realidad de sufrimiento que vivimos a nivel mundial: es tiempo de donarse”.

Aquí la “ficha” de este viaje misionero en “Compartir la misión” de las Obras Misionales Pontificias.