OMPRESS-PAMPLONA (17-05-21) El pasado viernes tuvo lugar en la archidiócesis de Pamplona-Tudela la Javierada Escolar, organizada por la Delegación de Misiones y Obras Misionales Pontificias en Navarra, con la colaboración de la Vicaría de Educación. Tras la suspensión de las Javieradas, entre ellas la Javierada escolar, la Delegación de Misiones de Pamplona quiso llevar la figura y el testimonio de San Francisco Javier, patrón de las misiones, a los colegios navarros. Como explican desde la delegación, hace unos meses suspendieron la Javieradas a nivel de toda España y también otras dos Javieradas, que se celebran más a nivel local y son importantes para la diócesis navarra: la Javierada escolar y la de enfermos y ancianos que tienen lugar en el mes de mayo.

La Javierada escolar es un encuentro y una gran celebración en torno a San Francisco Javier, un día de fiesta en torno al santo con mucho sabor misionero, donde los más pequeños disfrutan y se lo pasan en grande: durante el Vía Crucis lleno de sorpresas, en la celebración de la misa misionera donde los más pequeños son los protagonistas, rematando la jornada con el festival misionero donde se entregan los premios de los diferentes concursos y las actividades de tiempo libre ante la plaza del Castillo de Javier.

Dado que era imposible celebrar esta fiesta en Javier, en la casa del santo, desde la Delegación de Misiones, quisieron llevar Javier a los colegios vía online, y se ha mantenido también el tradicional concurso de pancartas para la Javierada escolar, aunque este año no se haya ido a Javier caminando. Los colegios que se han inscrito han preparado, como siempre su mensaje misionero y el lema, el grafiti donde los alumnos expresan también su creatividad y espíritu misionero.

Así el viernes comenzaba a las 10:00h con el saludo de Oscar Azcona, Delegado de Misiones, y Abel Arrieta, Vicario de Educación de la archidiócesis navarra, agradeciendo a los colegios la participación en este evento y la gran implicación que han mostrado muchos otros colegios durante la preparación de esta Javierada tan peculiar, que tenía como lema: “Javier, camino de esperanza”. También ha acompañado el encuentro la hermana Rosa, de las Esclavas Misioneras de Jesús, que forma parte del equipo animación misionera de la diócesis. Detrás de las “maquinitas”, para que todas las conexiones salieran bien se encontraban Cristina y Manu, de Obras Misionales Pontificias.

Cada colegio tenía dos minutos para presentar sus pancartas. A los organizadores les ha impresionado la calidad y el enorme trabajo realizado en cada pancarta. Ha sido encomiable la implicación de los profesores, el cariño que ponen y cómo trabajan la misión con los más peques.

Durante la deliberación del jurado, los niños se llevaron la gran sorpresa de encontrarse con María Azpilcueta, la madre de San Francisco Javier – que se parecía curiosamente mucho a Cristina Pérez, de la Delegación de Misiones de Pamplona – que animó a todos los participantes a visitar su casa: el Castillo de Javier, para conocer un poco mejor a su hijo: San Francisco Javier, Patrono de las Misiones.