OMPRESS-ESTADOS UNIDOS (11-10-21) El Papa Francisco nombraba como legado suyo para las celebraciones de la fundación de la diócesis de San Agustín, Florida, al cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid, que ayer celebraba la Eucaristía en el santuario dedicado a María más antiguo de Estados Unidos, y donde se celebró la primera misa. Hoy se celebra precisamente en la diócesis norteamericana la fiesta de Nuestra Señora de la Leche y del Buen Parto.

En el Santuario de Nuestra Señora de la Leche y del Buen Parto, de la ciudad de San Agustín, decía en la homilía: “Hace más de 450 años llegó a estas tierras de la Florida el Evangelio y aquí, en San Agustín, se celebró la primera Eucaristía. El 150 aniversario de la diócesis de San Agustín es un día entrañable y de una significación muy especial. Se trata de una Iglesia particular que se pone en camino, que sale a anunciar el Evangelio”. Con la vista puesta en la imagen, “una Madre que nos acompaña en la misión”, que apenas unos minutos después iba a ser coronada canónicamente, el cardenal Osoro, le ha hecho una petición: “Necesitamos de ti, Santísima Madre, que nos concedas el don de sabernos acercar a los demás para estar junto a ellos. Acompáñanos, aunque tengamos que hacer como tú un largo camino y atravesar regiones montañosas, hasta estar al pie de la cruz junto a tu Hijo”.

El Santuario Nacional de Nuestra Señora de La Leche, ubicado en la Misión Nombre de Dios en San Agustín, es el sitio histórico de la primera misa y el primer santuario dedicado a la Santísima Virgen María en los Estados Unidos. La Misión Nombre de Dios tiene sus orígenes en la fundación de la ciudad de San Agustín, la ciudad más antigua de Estados Unidos. El 8 de septiembre de 1565, fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María, Pedro Menéndez de Avilés desembarcó y reclamó el lugar. El primer acto fue construir un altar y celebrar la Santa Misa. Cada año, los católicos y la comunidad local celebran el Día de la Fundación con una recreación del desembarco seguida de la celebración de la Misa.

La devoción a la Virgen de La Leche, imagen de la Virgen ofreciendo su pecho al Niño Jesús, se extendió rápidamente entre los indios Timucua, Guale y Apalache nativos de la zona, por su claridad a la hora de explicar el misterio de la encarnación a los nuevos convertidos. La capilla original y sucesivas ampliaciones se vieron dañadas por tormentas y ataques. La capilla fue reconstruida en 1875 por Mons. Augustin Verot, el primer obispo de la diócesis de San Agustín, aunque volvió a verse afectada por un gran huracán pocos años después. Se reconstruyó en 1915. En 2012, la Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos aprobó la petición de una fiesta en honor a Nuestra Señora de La Leche, que se incorporó al calendario litúrgico de la diócesis de San Agustín y se celebra todos los años el 11 de octubre.