OMPRESS-MALI (24-06-21) El secuestro tuvo lugar este lunes, en esta zona del cinturón del Sahel que abarca Mali, Burkina Faso, Níger y el norte de Nigeria donde no dejan de repetirse este tipo de violencias, con secuestros y ataques. El padre Leon Douyon, párroco de Nuestra Señora de Lourdes en Segue, era secuestrado junto con Thimothe Somboro, líder del pueblo, Pascal Somboro, teniente de alcalde, Emmanuel Somboro, un catequista, y Boutie Tolofoudiew, este lunes 21 de junio, cuando se dirigían a un funeral.

Fuentes eclesiásticas explicaron a Fides, la agencia de las Obras Misionales Pontificias que “el grupo se dirigía de Segue a San para participar en el funeral del P. Oscar Thera, párroco durante nueve años en Segue”. El pueblo está habitado principalmente por católicos y pertenece a la diócesis de Mopti. Las fuentes expresaron su preocupación de que el grupo haya sido secuestrado con fines de extorsión. No es raro que los distintos grupos armados que operan en Mali y otros países del cinturón del Sahel intercambien prisioneros y se encarguen de ellos bandas especializadas en la gestión de secuestros con fines de extorsión que, con frecuencia, pasan de un país a otro evitando a las autoridades.

En Malí, el 8 de octubre de 2020, era liberado el padre Luigi Maccalli, de la Sociedad de Misiones Africanas, después de un largo cautiverio a manos de milicianos yihadistas, tras haber sido secuestrado en Níger más de dos años antes. Aún permanece en manos de sus secuestradores la hermana Gloria Cecilia Narváez Argoti, religiosa colombiana de la Congregación de las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada, que fue secuestrada en la misión en Karangasso, en el sur de Mali, la noche del 7 de febrero de 2017, hace ya casi cinco años.