OMPRESS-REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO (13-10-21) Mons. Melchisédech Sikuli Paluku es el obispo de Butembo-Beni, una región del noreste del Congo, verdaderamente mártir. Pide transmitir a los católicos de España la gratitud de esta Iglesia africana por su generosidad con el Domund. El año pasado el obispo tuvo que hacer un llamamiento a las fuerzas de las Naciones Unidas para pedir que acabaran con tanta violencia. Y en 2018 recordaba el ejemplo de dos parroquias, la de Kabasha y la de Beni-Paida. En la primera toda la población tuvo que huir por los enfrentamientos entre el ejército y los milicianos mai-mai y, en la segunda, fueron asesinadas 11 personas, entre ellas una anciana de 80 años y un niño de 9. A esto hay que sumar las epidemias de sarampión y los brotes esporádicos de ébola… toda ayuda es más que bienvenida, dice el obispo.

Las Obras Misionales Pontificias llevan ayudando a Butembo desde los años sesenta del pasado siglo. Además del subsidio ordinario dado año tras año y dirigido al sostenimiento sin más de la diócesis – este año han sido 34.000 dólares – se han enviado también casi 20.000 dólares para los catequistas, que son la verdadera alma de esta diócesis, se ha ayudado a la construcción de la parroquia de Saint Paul de Byambwe y ayudar a las Hermanas Orantes de la Asunción en Beni. Mons. Sikuli en una carta a las Obras Misionales Pontificias agradece estas ayudas y recuerda las dificultades que ha supuesto el covid-19 a la hora de poner en ejecución los proyectos financiados e incluso para hacer llegar las ayudas a los catequistas.

Reconoce en su carta que siempre han sentido la ayudas del Domund y de las otras Obras Misionales como una “expresión concreta de la Unidad y de la catolicidad de la Iglesia universal y como una expresión de solidaridad, compasión y conforto en estos tiempos difíciles”. Una unidad que se siente más en una Iglesia como la de Butembo-Beni “marcada especialmente por la inseguridad que no deja de sumar muertes a las más de 6.000 personas salvajemente asesinadas desde 2014, sin hablar de las miles de familias en situación de desplazados internos”.

A los donantes que colaboran con el Domund, Mons. Sikuli les asegura la oración de los fieles de Butembo-Beni, y los encomienda al cuidado de María, Madre de la Iglesia, en estos tiempos de pandemia.