OMPRESS-JAPÓN (22-03-19) Consagrado obispo en diciembre, el pasado domingo tomaba formalmente el timón de la diócesis de Sendai, una de las 16 diócesis de Japón, su nuevo pastor, Mons. Edgar Cuntapay Gacutan, filipino y religioso de la Congregación del Inmaculado Corazón de María. Consagrado obispo, precisamente en el día de la Inmaculada, el pasado 8 de diciembre, pidió oraciones por su ministerio a los fieles reunidos en la Iglesia Mototera Koji, que ejerce de catedral de la diócesis. Recordó que “siempre he estado en Japón como en casa, así que ojalá que la Iglesia en Sendai se convierta en hogar de todos”.

Mons. Leo Baccardi, el nuncio apostólico en Japón, que asistió a la ceremonia, recordó que “la Iglesia Católica es una Iglesia misionera. Esto significa abrirse al mundo, abrazar a todos, dar y recibir, un lugar donde nadie es extraño”. Además, “la presencia de tantos trabajadores extranjeros en vuestra diócesis, debe llevaros a haceros presentes entre ellos, cuidar de los que están lejos de su país y de sus familias”, añadió.

El nuevo obispo ha sido misionero en Japón desde que fuera ordenado sacerdote en 1994, y conocía muy bien la diócesis de Sendai desde que fuera enviado al área de Fukushima para ayudar a las víctimas del terremoto y tsunami de Tohoku en 2011, que se cobró casi 20.000 vidas. Al recordar la tragedia, durante la celebración eucarística, dijo que muchas personas han cambiado, incluso aquellas que no fueron directamente afectadas por el desastre. Tuvo también un recuerdo especial y expresó su más sincera solidaridad con todos los afectados por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió las costas de Fukushima, el miércoles de la semana pasada. En el momento de su nombramiento episcopal, Mons. Gacutan era párroco de la Iglesia de Matsubara en el Distrito Setagaya de Tokio.