OMPRESS-MADRID (4-05-22) Este domingo se celebra la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y la Jornada de Vocaciones Nativas. Es el Domingo del Buen Pastor y con el lema “Deja tu huella, sé testigo”, en la archidiócesis de Madrid se celebrará con una vigilia, una participativa cadena de oración y la Misa de la jornada transmitida por TVE. Sobre todo se quiere invitar a rezar para que los jóvenes se abran a la llamada de Dios y le respondan con generosidad. Una oportunidad también para apoyar a las vocaciones en los países de misión, con la Jornada de Vocaciones Nativas. La Obra Misional Pontificia que se encarga de esta jornada es la Obra de San Pedro Apóstol. Gracias a los donativos y becas de los benefactores se sostienen las vocaciones nativas en los 1.117 territorios de misión, ayudando a seminarios y noviciados para que ninguna vocación se pierda por falta de medios.

El viernes 6 de mayo a las 21:00h tendrá lugar en la Catedral de la Almudena, una vigilia de oración presidida por el cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid. Y, después, a las 23:00h la oración de esta vigilia se convertirá en una cadena de oración por las vocaciones, en la capilla del Seminario Conciliar de Madrid, en la calle San Buenaventura, 9. Una cadena de oración que ya se ha hecho una tradición y que, tras dos años interrumpida, recupera su modalidad presencial. Congregaciones, parroquias y comunidades se irán sucediendo desde las 23:00h del viernes hasta las 12:00h del domingo. El domingo, día de las Jornadas, la Eucaristía que presidirá el cardenal Carlos Osoro, a las 10:30h en el Colegio de Nuestra Señora del Recuerdo, será retransmitida por la 2 de TVE.

En la web www.paraquiensoy.com se pueden encontrar el testimonio de vocaciones, de jóvenes que supieron buscar en Dios a la pregunta, ¿para quién soy? Testimonios como el de dos seminaristas ruandeses de etnias enfrentadas que fueron enviados por su obispo a estudiar juntos al Seminario de Madrid, dando un testimonio inmenso de perdón sobrenatural. O el de una Hija de Cristo Rey que, en clase, y acompañando espiritualmente, muestra a sus alumnos un Dios vivo que actúa en la vida cotidiana. O también el de un matrimonio cristiano que adoptó a una niña que huía de la guerra desde África, y que hoy les agradece todo lo que es.

Y para conocer las necesidades de las vocaciones de los países de misión no hay nada mejor que un testigo presencial durante 52 años de esas necesidades, el obispo emérito de Hwange, en Zimbabwe, el misionero zaragozano José Alberto Serrano. En este vídeo comparte su alegría tras ser sucedido en esta diócesis por Mons. Raphael Ncube, una vocación local, que ya toma el relevo de los misioneros.