OMPRESS-REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO (14-12-21) La misionera comboniana Francisca Sánchez Crespo escribe a las Obras Misionales Pontificias de España desde su nuevo destino misionero, en Kisangani, en el Centro de la República Democrática del Congo. Desde 1976 lleva dando “saltos” entre Togo y Congo, según las necesidades misioneras.

“En enero de 2020 dejé la comunidad de Togo para regresar a mi nuevo destino del Congo, a la comunidad de Kisangani. Aquí estamos casi siempre sin luz y aunque sí tenemos alguna batería y panel solar, la conexión nos falla mucho y los aparatos se descargan fácilmente. Esperamos que reparen la turbina y podamos tener más a menudo luz. Por el Domund pude mandar a la hermana Prado un vídeo sobre lo que has visto y oído Y el de otras dos hermanas.

En nuestra comunidad ministerial, nos encontramos cuatro hermanas de diferentes nacionalidades: una italiana, una mexicana, una congolesa y yo, española. También tres jóvenes que se forman para la vida misionera, dos congolesas y una chadiana. La hermana congolesa es la formadora de las tres jóvenes postulantes Todas colaboramos en la parroquia en la catequesis, grupos de jóvenes y enfermos de Sida. Colaboramos también en un Centro de niños abandonados por ruptura familiar, en el Sector educación, yo voy dos o tres veces por semana. Son niños, chicos y chicas, con heridas profundas y situaciones familiares muy difíciles. En otro momento ya os daré más noticias.

Ahora quiero presentaros a las Obras Misionales Pontificias el proyecto de la construcción de nuestra nueva Parroquia, por si podéis echarnos una manita ya que empezaron en 2013 y la construcción va muy lenta, aunque la gente ayuda lo que buenamente puede. El párroco envía un proyecto que yo he traducido y os mandaré alguna foto. Gracias de corazón por la ayuda que podréis darnos, sin duda la Beata Anuarite desde el Cielo intercederá por vosotros. Mi comunidad también os da las gracias. Buena preparación a la Fiesta de Navidad y contad con nuestras oraciones”.

En el vídeo que envió con motivo del Domund, publicado por el canal de YouTube de las Misioneras Combonianas, la hermana contaba cómo en la misión de Kisangani, en la República Democrática del Congo, había visto las dos caras de la vida, con las ganas de vivir de África y el dolor de la violencia o la falta de lo más indispensable, pero eso no le ha impedido dar “gracias a Dios por la vocación misionera y la alegría de los años vividos en la misión”.