OMPRESS-SUDÁN DEL SUR (27-04-21) El misionero comboniano Christian Carlassare, nombrado por el Papa Francisco para dirigir la diócesis de Rumbek, en Sudán del Sur, fue atacado por dos hombres armados ayer lunes, recibiendo tres balas en ambas piernas. El misionero fue nombrado obispo el 8 de marzo y su consagración episcopal estaba prevista para el 23 de mayo, Domingo de Pentecostés.

El misionero comboniano fue atendido en el hospital de una ONG católica italiana, en Rumbek, donde recibió una transfusión de sangre. El padre Louis Okot, superior provincial de los misioneros combonianos en el país africano, dijo que “está fuera de peligro y espera un avión para ser evacuado a Juba”, la capital de Sudán del Sur.

Christian Carlassare, de 43 años, nacido en la localidad italiana de Schio, creció en Piovene Rocchette en la diócesis de Padua, donde residen sus padres y su familia. Misionero comboniano. Está en Sudán del Sur desde 2005, donde ha trabajado en la evangelización del pueblo nuer, enemigo declarado de la etnia dinka, mayoritaria en Rumbek. También se ocupó de la pastoral juvenil y el acompañamiento vocacional para jóvenes seminaristas en Juba. En junio de 2020 fue nombrado vicario general de la diócesis de Malakal, hasta el 8 de marzo cuando el Papa Francisco le nombró obispo de la diócesis de Rumbek, en la que llevaba diez días. El misionero no perdió la vida gracias a la rápida intervención de los voluntarios de Medici con l’Africa Cuamm, cuyo recinto está al lado de la casa del obispo. Escucharon los disparos y acudieron inmediatamente para llevarlo a su hospital, donde lograron detener la hemorragia y estabilizarlo.

La diócesis de Rumbek, en el centro de Sudán de Sur, se creó como vicariato apostólico en 1968. En 1980 pasó a ser diócesis y cuenta con unos 200.000 católicos y unos treinta sacerdotes, la mayoría religiosos misioneros. Christian es el cuarto obispo de Rumbek. El anterior, el también misionero comboniano Cesare Mazzolari, había fallecido en 2011, lo que llevó a un largo periodo en el que la diócesis no tuvo obispo, y sus actividades las coordinaba el padre John Mathiang Machol. En los últimos años con el aumento de la violencia incluso viajar era peligroso debido a la inseguridad causada por los enfrentamientos inter e intra tribales.