OMPRESS-PERÚ (16-07-21) Se ha iniciado el rodaje del que será el séptimo capítulo de la serie documental “La Vida por la Amazonía”, dedicado a la religiosa peruana Agustina Rivas, más conocida como Aguchita, asesinada en 1990 por el grupo guerrillero comunista Sendero Luminoso. Como los anteriores capítulos de esta serie, este también narra el testimonio de una mujer que entregó su vida en defensa de la Amazonía y sus pueblos.

La hermana Rivas fue asesinada por terroristas de Sendero Luminoso, el 27 de septiembre de 1990, mientras desarrollaba su misión pastoral en la ciudad de Junín con el pueblo Asháninka, en la Amazonía central de Perú. A treinta años de su muerte, se la recuerda, especialmente, por la importante labor que llevó a cabo junto con su congregación en esa ciudad, donde asistió a los más pobres en los ámbitos de salud, educación, alimentación, alfabetización y capacitación productiva. A esto, se sumó la organización de clubes juveniles y catequesis familiares. En mayo pasado, el Papa Francisco aprobó la beatificación de la religiosa peruana.

El rodaje se ha iniciado con imágenes obtenidas en la ciudad de Lima, en la sede de la Congregación del Buen Pastor a la que pertenecía la religiosa. Se pudo entrevistar a varias religiosas de la congregación que conocieron a la mártir peruana, entre ellas, a la hermana Apolonia Espinal. Compañera de formación de Aguchita, recordó que trató de que la hermana no fuera a la Amazonía, y ella le contestó: “El Buen Pastor nunca abandona a las ovejas”. También se filmará en Coracora, la localidad donde nació. El estreno de Aguchita se prevé para finales de este año.

La serie documental La Vida por la Amazonía está producida por la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), en coordinación con la Asociación Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación (SIGNIS ALC). Los dos primeros capítulos se dedicaron a so misioneros españoles. El primero, Labaka, recogía momentos de la vida y obra de Mons. Alejandro Labaka, obispo del vicariato apostólico de Aguarico, en la Amazonía ecuatoriana, en defensa de los pueblos Waorani y Tagaeri-Taromenane, amenazados por la expansión de la frontera petrolera. El segundo, Kiwxí, está dedicado a Vicente Cañas (Kiwxí) y recuperaba el testimonio de vida de este misionero jesuita español que se inculturó en la vida del pueblo Enawenê-Nawê hasta dar la vida en defensa de los derechos de sus hermanos indígenas.