Ayer por la tarde, en el Claustro de Facultad de Teología de Burgos tenía lugar la rueda de prensa de presentación de la Semana Española de Misionología de Burgos, con el presidente internacional de las Obras Misionales Pontificias y el hermano Domingo de la Hera, misionero salesiano durante 40 años en el Congo. Carlos Izquierdo Yusta, coordinador de la Semana, fue el encargado de introducir la rueda de prensa y de explicar cómo iba a desarrollarse la dinámica de la semana, las ponencias y comunicaciones.

En su intervención, Mons. Giampietro dal Toso, el responsable internacional de las OMP, destacó que, si bien en esta Semana de Misionología se reflexionaban cuestiones teológicas en torno a la misma Misionología, “también estamos aquí con una mirada agradecida por todos estos años de misión”. Destacó los aniversarios que se celebran este 2022 relacionados con las Obras Misionales Pontificias y que en España se han unificado bajo el lema “A hombros de gigantes”. Sobre todo, insistió, son aniversario de las dos instituciones que más han impulsado la misión en África, América Latina y Asia, que son la Congregación de Propaganda Fide, el Dicasterio para la Evangelización, y las Obras Misionales Pontificias: “Son las instituciones que más han llevado adelante la misión en los últimos siglos”. Concluyó agradeciendo “a los católicos de España por la gran aportación que dan a las Obras Misionales Pontificias”.

El hermano Domingo, por su parte, explicó que lleva en la República Democrática del Congo 43 años. Cuando llegó, el 80% del clero, de las religiosas y religiosos, eran misioneros, llegados de Europa o América. Ahora, en cambio el 85% es clero autóctono, gracias al despertar de las vocaciones. Los misioneros que quedan son “testimonio de acompañamiento”, porque la Iglesia ya es una realidad local, “una Iglesia joven y con vitalidad”. Por eso, “es una alegría saber que se ha trabajado bien”, que la Iglesia está establecida y que ahora salen vocaciones misioneras. Solo en su provincia salesiana, la del Congo, este año partirán a la misión siete religiosos salesianos.

En el turno de preguntas, Mons. Dal Toso, a la pregunta sobre el descenso del número de misioneros en Europa, contestó que más que un problema es un desafío, porque “el sentido misionero baja en el momento en que baja el sentido de la fe”. Si se alimenta la fe, la fe se comparte. Ponía como ejemplo a Pauline Jaricot, beatificada el 22 de mayo. La fundadora del Domund, “no tenía un plan para las misiones, sino que, descubriendo su fe, ha aprendido a compartirla”.

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