OMPRESS-BRASIL (14-07-21) Tras el Barco Hospital Papa Francisco, que comenzó su andadura por el Amazonas en el 2019, y el San Juan Pablo II, que lo hizo en el 2020, ahora es el turno del San Juan XXIII, que este año se suma en la atención sanitaria a las comunidades ribereñas del Amazonas. El nuevo buque ha sido financiado por el Ministerio Público de Trabajo de la XI Región brasileña. Se han dedicado los fondos obtenidos en juicios ganados por el Ministerio Público a empresas brasileñas, explicaba el abogado Jorsinei Dourado do Nascimento. Añadía que “estos recursos, que necesariamente tenían que invertirse en proyectos a beneficio de la sociedad amazónica, se canalizaron a este proyecto del barco, que tiene un propósito social claro y evidente”.

Los pueblos indígenas, quilombolas – personas afrodescenditentes – y a todas las personas que viven en las riberas del Amazonas y sus afluentes podrán contar con esta nueva embarcación. La estructura de la embarcación Hospital San Juan XXIII ya está lista y, en los próximos meses, se instalarán los equipos de atención médica. La intención es que navegue a finales de año. Tiene 48 metros de eslora con 4 pisos, con capacidad poder atender las demandas de estas poblaciones, desde asistencia sanitaria básica hasta operaciones más complejas. Consultas, diagnósticos, cirugías y, si es necesario, hospitalizaciones. Contará además con dos ambulancias para llevar, donde sea posible, a las personas operadas a sus domicilios.

El pasado jueves 1 de julio se firmaba el documento de cesión del barco a la Asociación y Fraternidad San Francisco de Asís en la Providencia de Dios, la institución inspirada y respaldada por los franciscanos que gestiona numerosas obras de caridad por todo Brasil y también estos barcos hospitales. Hay que recordar que fue el propio Papa quien inspiró el proyecto de estos hospitales móviles. Durante la Jornada Mundial de la Juventud de 2013, en su visita al Hospital de Río de Janeiro administrado por la Fraternidad, el Papa preguntó a Fray Francisco Belotti si estaban presentes en la Amazonia. Les animó a que pusieran en marcha un proyecto en la región. El primer barco, el Barco Hospital Papa Francisco, fue la respuesta a ese deseo.

Tras la firma de la cesión, el arzobispo de Manaos, Mons. Leonardo Steiner bendijo el buque: “Este Barco Hospital va más allá de Galilea y la Decápolis, va a toda esta región del Amazonas, del río Negro y Solimões y también curará a los enfermos, pero no solo a los enfermos en el cuerpo, también a los enfermos en el espíritu, en el alma, porque Jesús, cada vez que sana a alguien, dice que tus pecados están perdonados. Quiere curar a toda la persona. Que este Barco Hospital sea este signo de la presencia misericordiosa de Dios en medio de nosotros en Jesús y que todo enfermo que entre en este barco hospital, sea recibido como si fuera recibido por Jesús”.