OMPRESS-MÉXICO (14-10-21) Luis Jiménez, Misionero de la Consolata, cayó recientemente enfermo de covid-19 y, a pesar de las complicaciones, logró salir adelante. No ha sido la primera enfermedad grave que pasa en la misión. En su momento ya superó el dengue, “la fiebre rompe huesos”. Luis estuvo 20 años como misionero en Tanzania, luego fue delegado de misiones de Málaga y actualmente está en una parroquia muy pobre, en la periferia de Tuxtla Gutiérrez, en el estado mexicano de Chiapas.

A programa “El Espejo” de la Cadena COPE, ha mandado, todavía convaleciente del covid, un breve testimonio en audio, expresando su “perplejidad misionera” por haber superado las dos enfermedades.

“Cuando un misionero comparte la suerte de su pueblo, con el que vive”, dice Luis en el breve audio, “también tiene que estar dispuesto al coronavirus. Me tocó, pero el buen Dios ha querido que lo supere. Me viene un interrogante: ¿cuánto más me está pidiendo Dios cuando me ha curado del dengue y del coronavirus? ¿Qué me pide? Posiblemente me ha hecho una llamada de atención: Luis, quiero que sigas siendo misionero y anunciando mi gloria a todas las naciones. Gracias, Señor, por seguir llamándome y curándome del covid. Te responderé con la fuerza de la vocación misionera que me diste. ¡Muchas gracias Señor!”.