OMPRESS-VENEZUELA (4-02-22) “Como Paulina Jaricot, somos testigos de Jesús en la misión”, este ha sido el lema de la celebración de la Jornada de Infancia Misionera el pasado domingo en Venezuela, con la vista puesta en la beatificación de la fundadora de la Obra de la Propagación de la Fe el 22 de mayo.

Para ayudar a esta celebración de los pequeños misioneros desde las Obras Misionales Pontificias de Venezuela han elaborado un subsidio en el que se explica cómo vivir el día de Infancia Misionera, además de ilustrar la vida de Paulina, y recordar su respaldo a la fundación de la Obra de la Infancia Misionera. Una Obra, que, providencialmente, se uniría a la Obra de la Propagación de la Fe, acogidas por los Papas, en la única institución Obras Misionales Pontificias.

Recuerdan desde las OMP de Venezuela que, a mediados del siglo XIX, un obispo francés, Mons. Charles de Forbin-Janson, quedó muy impresionado por las noticias que llegaban de China sobre los niños que morían sin haber recibido el bautismo. Apesadumbrado por no poder partir personalmente como misionero, pidió consejo a Paulina Jaricot, fundadora de la Obra Pontifica de la Propagación de la Fe, el Domund. El intercambio de ideas entre los dos fue esclarecedor y Mons. Janson concibió la idea de implicar a los niños de manera que ellos, a través de la oración y la colaboración material, pudieran ayudar a los niños chinos de su misma edad. “Un Ave María al día, una monedita cada mes”, este fue el compromiso que asumió cada niño desde el primer momento, en una dinámica muy parecida a la establecida con los mayores en la Obra de la Propagación de la Fe, el Domund.

Así miles de niños y adolescentes venezolanos celebraron el pasado fin de semana esta jornada con actividades desarrolladas a partir del material elaborado a nivel nacional, y adaptadas a las condiciones de cada zona del país. El objetivo principal ha sido profundizar en la espiritualidad y el sentido misionero a la luz del testimonio de Paulina. Los juegos y las actividades iban encaminados a conocer su vida y su preocupación por la evangelización de los pueblos, y su intuición de reunir a los cristianos para rezar y colaborar por las necesidades misioneras del mundo y la posterior creación de la primera “red social” misionera. Además, durante todo el mes de enero los grupos de Infancia Misionera llevaron adelante actividades, como el Chispazo de Amor (Adoración Eucarística) y el Rosario Misionero viviente.