OMPRESS-MOZAMBIQUE (12-01-22) La hermana María José Sánchez ha escrito a las Obras Misionales Pontificias desde su comunidad en Mozambique. Allí las Hermanitas de los Ancianos Desamparados cuidan en una casa a 100 ancianos, pero su labor se extiende a todos los que las necesitan. En 2019 celebraron 25 años de presencia y labor en Mozambique. La casa está en Chissano, en el sur del país africano.

“Es una alegría para mí entrar en contacto con ustedes y saber que, si ya rezaban antes por todos los misioneros españoles, ahora, que ya saben que por estas tierras hay una hermanita misionera rezarán por nuestra misión. En verdad les pedimos oraciones por tantos ancianos que se ven solos, no tanto porque los abandonen, sino porque las familias se van fuera en busca de mejores condiciones de vida y estos quedan solos. Muchos ancianos llegan solitos a la puerta de nuestro hogar, y es para nosotras una gran alegría el poder abrirles la puerta de nuestra casa y, sobre todo, de nuestro corazón. Oraciones, sobre todo, por los que no llegan a nuestro hogar porque no nos conocen o viven lejos, y viven y mueren solitos o, acompañados por unos buenos vecinos, pero, las más de las veces en muy malas condiciones, debido, en gran parte a la escasez de recursos que tienen.

En fin, pidan para que surjan muchas vocaciones misioneras y podamos llegar a más lugares y, con ello, a más ancianos necesitados. Por supuesto, cuenten con nuestra pobre oración. Les cuento que esta misión la formamos una comunidad de cinco hermanitas, dos de ellas españolas. Y atendemos a unos 100 ancianos, que residen aquí con nosotros y a toda persona que se acerque a nuestro hogar y pueda necesitar algo de nosotras. Muy unidos en el amor a Jesus y a María, que es el motor de nuestra vida misionera y de vuestra dedicación a las misiones. Un abrazo en Cristo de vuestra hermana”.